Para aquellos que son amantes de la gastronomía, el struklji es un plato que de raro solo tiene el nombre, pero su sabor ha logrado traspasar las fronteras.
El struklji es un plato tradicional esloveno que tiene forma de pastelitos hechos de masa y varios tipos de relleno, los cuales pueden ser dulces o salados, y la cocción de esta receta puede ser normal o al horno.

Su origen habría sido en Graz, un pueblo de Austria, en 1589.
Hoy, en Minuto Neuquén, te vamos a enseñar el paso a paso infalible para hacer unos struklji dulces que son una verdadera fiesta de sabores en cada bocado. Animate a hacerlo y enamorate de esta joya eslovena.

Este plato es de fácil conservación y es perfecto para comer a cualquier hora.
Vas a necesitar:
Para la masa
500 gramos de harina común
2 huevos grandes
1 cucharada grande de aceite de canola
1 vaso de agua salada
Para el relleno
300 gramos de nueces molidas
50 ml de leche
100 cc de crema de leche
1 cucharada de pan rallado
100 gramos de azúcar
2 huevos grandes
Canela
Piel de limón
Pasas (es opcional)
Para la cobertura
Manteca
Pan rallado
Azúcar
Canela.

Se pueden preparar y congelar por meses. Si querés comerlos cuando los tenés freezados, descongelalos y cocinalos hirviéndolos por cinco minutos.
Paso a paso
Colocar la harina, los huevos y el aceite de canola en un bowl mediano. Mezclar todo a mano y añadir el agua salada de a cucharadas, porque la masa no se debe separar.
Hacer la forma de una barra de pan y untar la parte de arriba con aceite de canola.
Poner la masa en un bowl caliente (podés darle calor en el microondas solo unos segundos), cubrir y dejar reposar durante 30 minutos.
Mientras tanto, hacer el relleno poniendo la leche a punto de ebullición.
Verter la leche hirviendo sobre las nueces molidas en un bowl mediano.
Separar la yema y la clara de los huevos. Añadir azúcar y la yema de los huevos en un bol, y añadir las claras en otro bol. Asegurate de mezclarlo bien hasta que quede esponjoso.
Mezclar las yemas con las claras y añadir la mezcla de la leche, las nueces, una cucharada de canela, la piel de limón y las pasas (opcional).
Agregar harina en la masa y estirala con un rodillo. Cortá la masa en partes iguales, de manera que cada una tenga el tamaño de la palma de tu mano. Cuando terminés de cortarla, tomar una porción de masa y ponerle el relleno con la mano.
Juntar los extremos de la masa con los dedos para que el relleno no se salga.
Poner agua a hervir y cocinar durante cinco minutos a fuego lento sin removerlos. Cuando estén listos, sacarlos con una cuchara y dejar enfriar.
Cubrir con la cobertura deseada (puede ser mezclando 2 cucharaditas de azúcar con una de canela o con una mezcla de azúcar, pan rallado y manteca derretida).