Si estás en un proceso de cambio de hábitos, ya sea porque querés controlar tu peso o hacer ejercicios que te ayuden muchísimo a fortalecer los músculos, huesos y articulaciones, o porque estás buscando un resultado específico, hay ciertos factores que también influyen en estos cambios y quizás no te dabas cuenta.
Dietas

Dieta restrictiva.
El hecho de hacer dietas restrictivas para bajar de peso sin saber o entender que las calorías son importantes, pero no tanto como las hormonas. Acá la alimentación es fundamental en los niveles de estrógeno y testosterona que circulan en nuestro cuerpo, además de ayudar a que la insulina realice su función de forma correcta.
Querés resultados rápidos

Quitás alimentos.
Apresurar procesos haciendo cosas insanas terminarán por dañar tu metabolismo y tus hormonas. Ya sea que hagas ayunos muy prolongados, cardio en exceso, restricción, entrenar de más o eliminar alimentos.
Estrés

Estrés.
El estrés continuo, ya sea físico o emocional, puede afectar de forma negativa tus resultados en el entrenamiento. Muchas veces sucede que entre las tareas del hogar, los chicos, el trabajo y las cientos de actividades que uno hace en el día, no encontramos esos momentos de relax y paz, y esto va a repercutir de una forma negativa en tu búsqueda de mejora de hábitos. Además, el cortisol aumenta y por ende, la grasa en el cuerpo.
Descanso insuficiente

Descanso insuficiente.
El sueño y el descanso son fundamentales para la recuperación y el crecimiento muscular. Si no estás durmiendo lo suficiente, no estás teniendo períodos de descanso adecuados entre sesiones de entrenamiento, lo que puede afectar de forma negativa tus resultados.

Exceso de alimentos inflamatorios.
Exceso de comida chatarra
Quizás estás llevando adelante una alimentación muy inflamatoria: aceites como el de girasol o maíz, muchas frituras, snacks, gaseosas y dulces. Esto hace que el cuerpo se inflame y sea difícil eliminar la grasa. Además, el cuerpo estará más dañado y sucio.