Hacer pan puede ser un verdadero arte. A veces no necesitás demasiados pasos, solamente conocer los adecuados para que el gluten se active y te queden lo más esponjosos posible, incluso más que los que comprás en la panadería o en cualquier mercado.
Si querés agasajar a tus seres queridos con algo diferente y muy rico, entonces podés dedicarte al menos un día a armar unos pancitos súper esponjosos para la hora de los sandwiches. No hace falta que seas todo un experto, siempre van a salir mejor hechos en casa.

Probá con esta receta.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de pan son los siguientes:
Fermento previo:
250 g de harina
250 g de agua
20 g de levadura fresca/7 g de seca
Masa final:
250 g de harina
250 ml de agua
20 g de azúcar
10 g de sal
5 g de miel
50 g de manteca

Ideal para los sandwiches.
Lo primero que vas a hacer en esta preparación es colocar en un bol una mezcla de harina, agua y levadura. Puede ser fresca o seca, pero siempre es mejor la primera. Vas a mezclar hasta que se integre.
Dejá tapado este fermento en un espacio tibio y esperá hasta que se active la levadura y duplique su volumen. Por otro lado, vas a comenzar con la masa, agregando en un bol harina, azúcar, sal y en el medio el fermento, miel y agua.

Podés hacerlo en casa.
Comenzá a incorporar todo y, cuando la masa ya esté un poco unida, vas a pasar a la mesada para seguir amasando. Después agregá la manteca, que debe estar bien blanda. Vas a ver cómo que se corta, pero tenés que seguir amasando hasta que se integre. Dejá reposar la masa tapada hasta que duplique su volumen.
Desgasificá y estirá con un palo de amasar, vas a doblarla sobre sí misma, como si fuera un hojaldre, y volver a amasar y estirar, repetí este procedimiento unas 10 veces. Después estirá y cortá porciones y armá bollitos. Finalmente, dejá descansar hasta que vuelvan a levar. Pincelá por encima con una mezcla de huevo y leche y llevá a horno a 200 grados por 20 minutos. Así sale un pan perfecto para sandwich.