Hacer pan francés en casa no solo es más fácil de lo que parece, sino que además permite disfrutar del aroma y sabor del pan recién horneado sin salir de casa. Con pocos ingredientes y un poco de paciencia, podés lograr un pan de miga suave, corteza crocante y ese sabor inconfundible que acompaña cualquier comida del día.
Este pan es ideal para acompañar comidas, hacer sándwiches o disfrutar con manteca y mermelada. Podés guardarlo en una bolsa de tela o congelarlo una vez frío para conservarlo por más tiempo. Además, puede ser hasta desestresante ponerse a amasar un poco.

Probá con este pan.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de pan francés son los siguientes:
500 g de harina 0000 (o también podés usar 000)
275 ml de agua tibia
10 g de sal
5 g de levadura seca (o 15 g de levadura fresca)

Se hace muy fácil.
Lo primero que vas a hacer para esta preparación es activar la levadura. Vas a disolverla en el agua tibia junto con una pizca de azúcar y dejala reposar unos 10 minutos hasta que empiece a formar una espuma en la superficie.
Por otro laso, en un bol grande, colocá la harina y la sal. Agregá de a poco el agua con la levadura y comenzá a mezclar hasta integrar todo. Amasá durante 10 a 15 minutos hasta obtener una masa suave, elástica y apenas pegajosa. Tapá la masa con un paño limpio o film y dejala reposar en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño, aproximadamente 1 hora.

Para tener siempre a mano.
Una vez levado, desgasificá la masa y dividila en 4 a 6 porciones, según el tamaño que quieras. Formá los bastones clásicos del pan francés, colocalos sobre una placa ligeramente enharinada o con papel manteca y dejalos reposar 30 minutos más. Con una cuchilla o cuchillo bien afilado, hacé un corte longitudinal o varios diagonales sobre cada pan. Esto ayuda a que crezcan de forma pareja en el horno.
Llevá a horno precalentado a 220 °C por unos 20 a 25 minutos, o hasta que estén bien dorados. Si querés una corteza más crocante, podés colocar una bandeja con agua en el piso del horno para generar vapor. Dejá enfriar el pan francés y ya estará listo para comer.