Esta receta de tarta de ricota y dulce de leche es perfecta para combatir el frío de las tardes del domingo junto a familia y amigos. La tarta de ricota y dulce de leche lleva 200 g de manteca, 120 g de azúcar impalpable, una cdita. de extracto de vainilla, ralladura de medio limón, dos huevos, 400 g de harina 0000, 10 g de polvo de hornear, una cdita. de sal, 490 g de ricota, 190 g de queso crema, 190 g de azúcar impalpable, una cda. de extracto de vainilla, tres huevos y dos claras, ralladura de un limón, 400 g de dulce de leche repostero y cantidad necesaria de azúcar impalpable para decorar.

Mezclá en un bol todos los ingredientes los ingredientes para preparar la masa de la tarta.
Para preparar la tarta de ricota y dulce de leche, primero se hace la masa arenando la manteca fría con el azúcar, luego se incorporan los huevos, la ralladura, la esencia y, por último, los ingredientes secos; se deja descansar en frío. Una vez lista, se forra el molde, se precocina y se deja enfriar. Para el relleno, se mezclan la ricota, el queso crema, el azúcar, los huevos, las claras, la vainilla y la ralladura hasta integrar. Se coloca sobre la base cocida una capa de dulce de leche y encima el relleno de ricota. Se hornea a temperatura media baja hasta que esté firme y se deja enfriar completamente antes de desmoldar y espolvorear con azúcar impalpable.

Sobre la base cocida, colocamos una capa generosa de dulce de leche repostero antes de agregar el relleno cremoso de ricota.
Esta tarta de ricota y dulce de leche es perfecta para compartir en familia o como cierre de un almuerzo especial. Su textura cremosa, su altura generosa y ese toque dulce hacen de esta receta una opción que siempre conquista.

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Budín marmolado: una merienda de otra época que nunca pasa de moda
Por otro lado, este budín marmolado se hace con 200 g de manteca, 200 g de azúcar, cuatro huevos, una cdita. de esencia de vainilla, 250 g de harina leudante, 50 cc de leche y dos cdas. de cacao amargo.
Para hacer budín marmolado, se bate la manteca con el azúcar hasta que esté bien cremosa, se agregan los huevos de a uno, la vainilla y luego la harina alternando con la leche. Se separa una parte de la mezcla y se le agrega el cacao. En un molde enmantecado, se intercalan capas claras y oscuras y se mezcla levemente con un palillo para crear el efecto marmolado. Se hornea a temperatura media durante unos 40 a 45 minutos, hasta que al pinchar con un palillo salga seco.
Este budín es ideal para acompañar un café o un mate, y su equilibrio entre vainilla y chocolate lo convierte en una receta simple, nostálgica y deliciosa.