La trenza matera es una de esas recetas clásicas que siempre funcionan cuando queremos algo rico para acompañar los mates. Con ingredientes que seguro ya tenés en casa, esta preparación se destaca por su textura esponjosa y su irresistible cobertura de crema pastelera, chocolate y coco. Ideal para la merienda, es rendidora, fácil de hacer y tiene ese sabor casero que nunca falla.

Amasá todos los ingredientes, estirá la masa y dejala leudar mientras preparás la crema pastelera
Vas a necesitar 500 g de harina 0000, dos huevos, 150 ml de leche tibia, 100 g de azúcar, 30 ml de aceite, ralladura de medio limón y una cucharadita de esencia de vainilla. Para la crema pastelera: 500 ml de leche, 3 huevos chicos (o dos grandes), 50 g de maicena, 100 g de azúcar y una cucharadita de esencia de vainilla.

Una vez que el trenzado ya leudó se decora con crema pastelera antes de llevar a horno
Para esta trenza matera, primero se forma la masa mezclando todo y amasando hasta obtener una textura lisa; luego se deja leudar durante media hora. Mientras tanto, se prepara la crema pastelera calentando la leche con el azúcar, mezclando los huevos con la maicena y cocinando hasta que espese. Luego, se enfría con film. Se divide la masa en dos partes, se forma una N, se trenza y se deja levar nuevamente. Se decora con la crema, se hornea a 180 °C durante 15 minutos y se pincela con mermelada. Esta trenza matera es una receta que no falla y que todos van a querer repetir durante las meriendas.

mambrunense. Fuente: (Instagram)
Chipá caseros, una delicia calentita para acompañar el mate
Por otro lado, si querés sumar algo salado a tu merienda, los chipá caseros son una gran opción. Con su sabor a queso y esa textura única, son el compañero ideal para cualquier infusión. Además, se hacen rápido y llevan pocos ingredientes.
Vas a necesitar 250 g de almidón de mandioca, 100 g de queso rallado, un huevo, 50 ml de leche y 30 ml de aceite. Mezclá todo hasta formar una masa, hacé bolitas y hornealas a 200 °C durante 20 minutos. El resultado será un exterior crocante con un corazón bien tierno.
Perfectos para esos días frescos, estos chipá caseros son ideales para compartir y darle un toque especial a cualquier merienda.