Si te gustan los postres con frutas y buscás algo fácil pero con estilo de gourmet, esta Tarta Tatin de duraznos es la receta que tenés que probar. Con apenas seis ingredientes, se arma en pocos pasos y el resultado es una delicia que combina lo dulce con lo jugoso de los duraznos, todo sobre una base dorada y crocante.
La receta original es con manzana, sin embargo, en esta oportunidad te enseñaremos a darle un giro al postre y reemplazarlas por duraznos. La Tarta Tatin de duraznos es ideal para lucirte en una merienda o reunión familiar, sobre todo si la acompañás con una bocha de helado o un poco de crema. Descubrí cómo hacer este clásico que endulzará tus tardes.

Es una receta perfecta para después de la comida o para el mate. Fuente: (X).
Ingredientes
5 duraznos
100 g de manteca
100 g de azúcar
1 cucharadita de jugo de limón
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 lámina de masa quebrada.
Procedimiento
El primer paso de la receta es derretir la manteca en una sartén de unos 24 cm que pueda ir al horno. Cuando esté derretida, agregá el azúcar y mezclá hasta que se forme el caramelo. Agregá unas gotas de jugo de limón y un chorrito de esencia de vainilla. Sacá del fuego y acomodá los gajos de durazno de forma pareja sobre el caramelo. Volvé la sartén a fuego bajito unos minutos, así la fruta se impregna bien de sabor. Después, dejá enfriar un poco.

En menos de una hora tenés esta tarta sabrosa. Fuente: (Instagram).
Con el horno ya precalentado a 190°C, tomá la masa quebrada y estirala. Cubrí la sartén con la masa, metiendo los bordes hacia adentro, como si estuvieras abrazando los duraznos. Pinchala con un tenedor para evitar que se formen globos en la masa y llevala al horno de 30 a 35 minutos, hasta que la masa esté bien dorada y crocante.

El postre rinde para seis porciones y un poco más. Fuente: (X).
Sacá la preparación del horno y dejala reposar cinco minutos. Para dar el toque final a esta receta de Tarta Tatin de duraznos, poné un plato más grande que la sartén encima y da vuelta, como si fuera una tortilla.
Dejala templar un poco más de tiempo y servila. Para realzar su sabor podés acompañarla con una cucharada de crema o helado de vainilla que se derrita encima.