No hace falta que seas un experto en la cocina ni que tengas experiencia como chef para animarte a preparar este postre que no solo es riquísimo, sino que también queda espectacular a la vista. Se trata de una combinación simple pero infalible: capas de galletitas, dulce de leche y crema chantilly que se alternan hasta formar una especie de torta fría que se roba todas las miradas. Ideal para cuando querés sorprender sin complicarte, este manjar se arma en pocos pasos y con ingredientes que seguro ya tenés en casa.
El dulce de leche, protagonista absoluto de este postre, es una verdadera pasión nacional. En Argentina lo usamos para todo, desde untar una tostada en el desayuno o la merienda hasta para acompañar distintas frutas, o simplemente para comer a cucharadas cuando pinta el antojo. Es tan versátil y tentador que se volvió imprescindible en nuestra cocina, sobre todo cuando se trata de recetas dulces. Y en este caso, se luce como el centro de esta delicia que combina lo cremoso, lo crocante y lo suave en cada bocado.

En minutos lo tenés listo. Fuente: (@fergigliello).
Esta dulzura casera es perfecta para cualquier ocasión, ya sea un almuerzo en familia, una reunión con amigos o simplemente un mimo de fin de semana. No hay quien se resista a este postre frío, que además se puede dejar listo el día anterior para que quede bien firme y sabroso. Una receta que demuestra que, con pocos ingredientes, se puede lograr algo increíble sin complicarse la vida. Si te gustó la idea y querés probar de hacerla en casa, entonces tomá nota del paso a paso y ponete el delantal, que llegó el momento de cocinar.

Una vez que lo hagas, te va a encantar. Fuente: (@fergigliello).
Ingredientes
1 paquete de galletitas de vainilla
250/300 g de dulce de leche repostero
300 ml aproximadamente de crema de leche
3 cdas de azúcar
1 cdita de esencia de vainilla
Leche para mojar las galletitas c/n
Preparación
En un bowl, colocá la crema junto con el azúcar y la esencia de vainilla. Batí hasta que tome punto chantilly. Pasá la crema a una manga y reservá una parte para decorar la torta al final.
En un molde, esparcí un poco de dulce de leche en la base para que las galletitas se adhieran y no se muevan. Mojá las galletitas en leche y, con una manga, poneles dulce de leche. Tapalas con otra galletita y colocalas de forma vertical.
A otra galletita ponele crema chantilly y pegala al sándwich que hiciste recién. La idea es ir intercalando entre dulce de leche y crema chantilly. Solo en la primera parte usás dos galletitas; después, simplemente tenés que unir la galletita anterior con la siguiente, como si estuvieras armando un tren de galletitas.
Una vez que terminaste, cubrí todo el postre con la crema que reservaste. Si querés, podés decorar con más crema usando una manga con pico. Sumá unos chocolates picados por encima.

Seguro se va a convertir en un clásico en tu cocina. Fuente: (@fergigliello).
Y listo, ya podés disfrutar de este postre rico, simple y práctico, que te puede salvar en más de una ocasión.