Siempre que hacemos ejercicios, ya sea en casa o en el gimnasio, se nos pasa por alto alguna zona del cuerpo, como suele suceder con la papada. Si bien es algo inevitable que la piel vaya envejecimiento y 'cayendo' con los años, la acumulación de grasa y mala alimentación alimentan a la famosa 'papada', ese rollito molesto que tanto disgusta. Lo bueno es que todo se puede mejorar, es por eso que te compartimos algunas técnicas fáciles para combatirla.

Mover de un lado a otro la mandíbula. Fuente: (@NatyGlossGym)
El primer ejercicio consta de sentarte sobre una lona o colchoneta, y con la espalda bien derecha, vas a llevar el rostro hacia la derecha y volvés al centro, te dirigís hacia la izquierda y volvés al frente. A esta técnica vas a hacerla durante algunos minutos y descansás.

Llevar el rostro hacia arriba y hacia abajo.
Luego, el siguiente ejercicio es llevar el rostro hacia abajo y levantás la cabeza llevándola hacia atrás, y volvés al centro. A esta técnica también vas a hacerla por al menos 30 segundos a 1 minuto.

Abrir la boca estirando cuello.
Luego, lo que harás es mirar hacia el frente y de forma muy controlada, abrís la boca, pero generando una contracción en la mandíbula, estirando el cuello y volvés a posición inicial.

Estirar boca hacia los lados y frente.
Otra de las técnicas que podes hacer es llevar la cara hacia el frente y estirar la boca, luego harás lo mismo llevando el rostro hacia un costado y hacia el otro. La idea es que la grasita que está acumulada en la zona de la papada, sea trabajada día a día y a largo plazo verás los resultados. Por supuesto que esto va acompañado de una buena alimentación, hidratación y descanso.

Llevar el mentón hacia abajo y cerrar boca.
Por último, con la mirada hacia el frente, ayudate con las manos y bajá el mentón lo más abajo que puedas, y volvé a posición inicial. Repetilo por al menos 10 veces y continuá con los demás ejercicios. A medida que los vayas practicando, vas a ir notando algunos cambios que pueden sorprenderte.