Si pensabas que para disfrutar de un buen brownie era imprescindible usar harina, azúcar y manteca, esta receta va a sorprenderte. El protagonista es la quinoa, un pseudo cereal lleno de proteínas, fibra y minerales, que al combinarse con ingredientes naturales como banana, cacao y mantequilla de maní, logra un resultado húmedo, intenso y muy saludable. Ideal para quienes buscan un postre sin harinas refinadas y con un toque nutritivo.
Además, es una receta muy fácil de preparar: solo necesitás licuar todo, hornear y disfrutar. No requiere técnicas complicadas ni utensilios especiales, y se adapta a distintos gustos, ya que podés endulzarlo con miel, estevia o el endulzante que prefieras, y sumarle nueces o chips de chocolate para un extra de textura y sabor. Perfecto para una merienda energética, un postre saludable o para acompañar el café de la tarde.

Probá con esto.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de brownie saludable con los siguientes:
200 g de quinoa blanca (en crudo)
2 bananas bien maduras
3 a 4 cucharadas de cacao amargo
2 cucharadas de mantequilla de maní o de almendras
½ cucharadita de polvo para hornear
1 cucharadita de extracto de vainilla
Endulzante a gusto (por ejemplo, 2 cucharadas de miel)
Chips de chocolate y nueces a gusto

Mucho más saludable.
Lo primero que vas a hacer en esta preparación es enjuagar bien la quinoa bajo agua corriente para quitarle las saponinas y evitar el sabor amargo. Cocinala en agua hasta que esté tierna, luego escurrila y dejala enfriar unos minutos.
Colocá la quinoa cocida en la licuadora junto con las bananas, el cacao amargo, la mantequilla de maní, el polvo para hornear, la vainilla y el endulzante elegido.

Igualmente rico.
Procesá hasta obtener una mezcla suave y homogénea. Sumá los chips de chocolate y las nueces, mezclando suavemente con una espátula. Verté la preparación en un molde engrasado y horneá a 180 °C durante unos 30 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga casi seco.
Dejá enfriar antes de cortar para que mantenga su textura húmeda característica. Un brownie distinto, nutritivo y lleno de sabor, que demuestra que lo saludable también puede ser irresistible.