La salsa César es uno de los aderezos más populares y reconocidos en el mundo gastronómico. Su origen se remonta a la cocina mexicana de principios del siglo XX, y desde entonces se convirtió en un acompañamiento clásico de ensaladas, carnes y hasta sándwiches. Lo mejor es que la hecha en casa no necesita conservantes ni aditivos, lo que garantiza un sabor mucho más fresco y natural.
Este condimento cremoso no solo realza la clásica ensalada César, sino que también se adapta perfectamente a otras preparaciones. Podés usar este aliño para darle un toque distinto a una pasta fría, para marinar pollo o como dip para vegetales y bastones de pan. Su versatilidad hace que la salsa César sea una aliada ideal en la cocina de todos los días. Así, cada vez que uses esta preparación casera, vas a sumar un detalle único y delicioso a tus comidas.

Casi no tenés que ensuciar nada para hacer esta receta. Fuente: (@kulinaria.recetas).
Si querés animarte a preparar esta receta en casa, no dejes de seguir el paso a paso detallado que te compartimos a continuación. Una vez que tengas tu salsa César lista, vas a descubrir lo rica que queda y seguramente te sorprendas con el resultado. Tanto, que no vas a poder dejar de repetirla en todas tus comidas.

Tené siempre a mano este aderezo. Fuente: (@kulinaria.recetas).
Ingredientes
3 cdas de yogur natural
2 huevos duros
1 cdita de mostaza
Chorro de jugo de limón
Puñado de queso rallado
1/2 diente de ajo
Chorrito de salsa inglesa (opcional)
Chorro de aceite de oliva
Sal y pimienta
Preparación
En el vaso de la procesadora colocá el yogur junto con los huevos duros, el queso rallado, la mostaza, un poco de aceite, la salsa inglesa, el jugo de limón y el ajo.
Condimentá con sal y pimienta a gusto. Procesá muy bien hasta lograr una mezcla homogénea y de textura cremosa.

Es una bomba de sabor esta salsa César. Fuente: (@kulinaria.recetas).
Así de fácil y rápido, aunque parezca increíble, vas a tener lista tu salsa César casera. Este aderezo es perfecto para darle un toque especial a carnes, pollo, sándwiches y, por supuesto, para realzar el sabor de la clásica ensalada que lleva su nombre.