Minuto Neuquen

RECETAS

Chipá falso: la receta económica y fácil para acompañar el mate sin harina de mandioca

Anotá esta receta ideal para fin de mes.

Sofia Corzo Cano
Sofia Corzo Cano
Chipá falso. Fuente: (X)
Chipá falso. Fuente: (X)

En tiempos donde cada receta cuenta y el ingenio en la cocina se vuelve clave, el chipá falso se posiciona como una de las mejores opciones para acompañar el mate sin gastar de más. Inspirado en el clásico chipá, pero adaptado a lo que hay en casa, esta versión económica logra un resultado esponjoso, sabroso y perfecto para cualquier momento del día.

El secreto del chipá falso está en su practicidad. A diferencia de la receta tradicional, no requiere harina de mandioca, un ingrediente que no siempre está disponible o puede resultar más costoso. En su lugar, se utilizan productos básicos que suelen estar en cualquier cocina, lo que lo convierte en una alternativa ideal para resolver la merienda de manera rápida.

IMKOWXAO45ENJPVWXPFZTGUEHA

Apenas salen del horno, los chipás desprenden ese aroma irresistible a queso que invita a comerlos en el momento. Su textura, ligeramente crocante por fuera y suave por dentro, los transforma en el complemento perfecto para el mate, sobre todo en días frescos donde se busca algo calentito y casero.

Ingredientes

  • 2 tazas de harina común

  • 1 huevo

  • 1/2 taza de queso rallado

  • 1/2 taza de leche

  • 1 cucharadita de sal

wefgtrhyuiopñoikuhygtrfed

Para hacer este chipá falso, primero se colocan todos los ingredientes en un bowl y se mezclan hasta obtener una masa homogénea. No hace falta amasar demasiado, solo integrar bien.

Luego, se forman pequeñas bolitas con las manos y se colocan en una placa para horno previamente engrasada o con papel manteca. Es importante dejar un pequeño espacio entre cada una.

Se llevan a horno medio (180°C) durante unos 20 minutos o hasta que estén dorados. El resultado: unos chipás doraditos, con mucho sabor y listos para disfrutar.

CXEWFWHZ3JH2VBJF62CKPBI3EM

El chipá falso no solo es una receta económica, sino también versátil. Se le pueden sumar hierbas, cambiar el tipo de queso o incluso agregar un toque de pimienta para darle un giro diferente. Esa posibilidad de adaptación es, justamente, lo que lo vuelve tan popular.

En definitiva, cuando el presupuesto aprieta pero las ganas de algo rico siguen intactas, el chipá falso aparece como una solución simple, casera y deliciosa. Perfecto para compartir, rendidor y listo en pocos minutos, este clásico reinventado demuestra que no hace falta mucho para disfrutar de un buen momento alrededor del mate.

Archivado en