La picada puede ser uno de los platillos más versátiles de la cocina argentina, pues se puede armar con diferentes preparaciones que sean del gusto de la mayoría de comensales. Por eso, este tipo de recetas se caracteriza por servir como entrada para un plato principal o como aperitivo en una reunión, y se acostumbra a colocar un dip que lo complemente.
Además, este tipo de acompañamientos se hace de tamaños pequeños para que se puedan probar todos los platos que lo componen. Casi siempre, son recetas que se pueden untar con distintas salsas para hacer el menú más variado. Debido a eso, hay dips para la picada que no pueden faltar en la mesa.

Las salsas se pueden adaptar a los gustos de los comensales.
Dip de zanahoria
Los ingredientes son:
1 zanahoria grande.
20 g de queso cremoso.
10 g de mayonesa.
1 cucharada de miel. - 1 cucharadita de sal.
1 cucharadita de aceite de Oliva.
Pimienta a gusto.
Lo primero que se debe hacer es hervir las zanahorias picadas hasta que estén blanditas. Luego, se agrega en la misma olla una pizca de sal y de miel. Una vez esté cocinada, se cuela y se coloca en un bowl para convertirla en un puré.
Cuando tenga esa consistencia, se agrega el queso crema, la mayonesa, el aceite de oliva y la pimienta. Se mezcla hasta conseguir una salsa cremosa. Antes de servir, se puede llevar tapada a la heladera por una hora.

Este tipo de preparaciones se puede acompañar con pan.
Dip clásico de queso
100 g de queso cremoso.
10 g de mayonesa.
Cebolla de verdeo o ciboulette.
Sal y pimienta a gusto.
Se mezcla el queso con la mayonesa hasta que estén bien integrados. Se condimenta a gusto y se añade la cebolla de verdeo picada en trocitos. Se deja reposar en la nevera antes de servir.

Las dips se pueden conservar por varios días en la heladera.
Dip de berenjena
1 berenjena mediana/grande.
20 g de queso crema.
Una cucharada grande de aceite de oliva.
Sal y pimienta a gusto.
Se pica la berenjena por la mitad y se llevan al horno hasta que ablanden. Una vez esté lista, se procesa o licua con el resto de los ingredientes. Se mantiene tapada en la heladera por, mínimo, una hora antes de servir.

Los dips son ideales para acompañar la picada.
En caso de que haya comensales que no puedan comer queso, se puede cambiar por mayonesa o yogurt natural. El aceite también puede ser de oliva y, si se desea dar un sabor más profundo, se puede añadir a cualquiera de las preparaciones un diente de año ahumado.