La pizza es uno de las recetas más populares en el país, pues se puede adaptar a diferentes gustos y, como rinde para varias porciones, es ideal para compartir con comensales en una reunión. Además, se hace en poco tiempo, por lo que es perfecta para aquellas ocasiones en las que hay que preparar un platillo rápido.
Debido a que este tipo de preparaciones tiene una versión tradicional, es muy común que los cocineros la usen como base para experimentar con otros ingredientes. Por eso, surgió una opción conocida como la pizza de cerveza, que es característica por tener un sabor más fermentado en su masa.

La pizza con cerveza tiene un sabor característico.
Para hacer la pizza de cerveza se necesita:
Para el prefermento
125 cc de cerveza a temperatura ambiente.
125 g de harina.
1 cdita. de azúcar.
Para la masa
Todo el prefermento.
250 g de harina 0000.
90 ml de agua tibia.
1 cdita. de polvo de hornear.
1 cdita. de sal.
Aceite de oliva.
Para la cobertura
Salsa de tomate c/n.
Muzzarella c/n.
Hojas de albahaca opcional.

El fermentado se hace con una base de cerveza.
Lo primero que se debe hacer es unir todos los ingredientes del prefermento, taparlo y dejarlo reposar en un lugar templado durante toda la noche. Al día siguiente, se toma la harina y se coloca sobre una superficie plana, se abre un espacio en el centro.
Una vez que esté listo, se integra el resto de los ingredientes, incluso el prefermento. Se unen todos los productos hasta conseguir una consistencia homogénea y sin grumos. Este proceso debe durar aproximadamente 10 minutos.

La pizza puede tener diferentes contornos.
Colocar en un bowl con harina para evitar que se pegue y dejar descansar hasta que crezca el doble. Precalentar el horno a 190 °C; mientras tanto, armar la base de la pizza, a la cual se le debe colocar la salsa de tomate, darle una primera cocción y, luego, agregar más salsa y el queso muzzarella. Dejar dorar, agregar las hojas de albahaca y picar en las porciones deseadas para servir.