Las garrapiñadas son uno de los postres más populares en Navidad, pues es un complemento perfecto para aquellos platillos salados que se acostumbra servir en esta época. Por eso, tiende a tener una alta demanda en esta fecha y es complicado conseguir una de sus versiones en el mercado.
Existen recetas muy fáciles de hacer en casa y con ingredientes que no son muy costosos para un contexto en el que es casi imposible poder comprar uno. En esta versión de las garrapiñadas, el elemento principal es el maní sin sal, una variación del maní crudo, ingrediente original. Este no afectará el sabor de la preparación y es más sencillo de encontrar.

Las garrapiñadas se pueden hacer con maní sin sal.
Lo que se necesita para las garrapiñadas:
½ taza de azúcar.
¼ de agua.
½ taza de agua.

Para dejarlas enfriar es importante separarlas.
El primer paso para seguir esta receta es colocar en una olla a fuego medio el agua con el azúcar. Unir los ingredientes y esperar a que formen burbujas. En ese momento, se añade el maní y con ayuda de una paleta de plástico se revuelve para que el líquido cubra todo.
Hay que tener en cuenta que si se quieren hacer grandes cantidades, es muy importante hacerlo por parte, pues se necesita espacio en la olla para mover bien el maní y evitar que se peguen.

Las garrapiñadas se deben guardar en un envase con tapa.
Una vez que estén dorados y comience a secarse el líquido, se pueden retirar del fuego. Luego, se colocan en una bandeja con un papel absorbente y se separan para que se enfríen con más facilidad.
Cuando estén a temperatura ambiente se podrán servir. En caso de querer guardar algunas porciones, lo recomendable es hacerlo en un envase que se pueda tapar, para que no se humedezcan.
Para lavar los utensilios, especialmente la olla, se debe dejar en remojo con agua y gotas de jabón de lavaplatos por unos minutos. Finalmente, lavar con normalidad y los restos de azúcar y maní se removerán sin problemas.