Hay recetas que para muchos son complicadas de hacer por el tiempo que llevan o por algunos de sus pasos. Por eso, los cocineros han probado varias técnicas para realizar una preparación más sencilla y que conserve los sabores originales. Un ejemplo de ello es el chipá en licuadora.
Al hacer esta versión del aperitivo salado no solo se ahorra tiempo, sino también esfuerzo, pues se evitará el amasado. Además, el chipá en licuadora no requerirá muchos utensilios para su preparación, así que se podrá obtener la mezcla sin ensuciar demasiado.

La receta se hace en pocos pasos.
Los ingredientes para hacer el chipá en licuadora son los siguientes:
1 taza de leche.
2 huevos.
¼ taza de manteca derretida.
¼ de aceite.
3 taza de fécula de mandioca.
Queso en hebras.
Una pizca de sal.
1 cucharadita de polvo de hornear.

La receta quedará igual a la preparación original.
En la licuadora se agrega la leche y los dos huevos, además de la manteca y el aceite. Se licua hasta integrar todos los ingredientes y, luego, se añade una taza de fécula de mandioca, se procesa, se pone la otra y se vuelve a batir para agregar la última taza.
Cuando todo esté unido, se agrega el queso en hebras y también queso rallado. Se condimenta con sal y se suma el polvo de hornear. Una vez que esté licuado, se coloca la mezcla en un molde para muffins previamente engrasado.

Esta versión de chipá es recomendable hacerla en un molde para muffin.
Al hacerlo en este tipo de envase no será necesario usar medidores, debido a que la mezcla tendrá una consistencia líquida, por lo que se puede verter directamente allí.
Para la cocción se lleva al horno a 200 °C por 20 minutos o hasta que estén doradas. Antes de cocinarlas es opcional añadir más queso en la superficie. Cuando estén listas, se desmoldan y se sirven. Este aperitivo es ideal para comer a la hora de la merienda y complementarlo con una bebida caliente como mate, té o café.