Para estos días de frío, es ideal cocinar platos calientes que, además, sumen nutrientes para evitar los resfriados tan comunes en esta época. Una de las recetas más ricas y fáciles de hacer en invierno es la sopa de pollo, una preparación que se realiza con ingredientes saludables.
Una de las virtudes de este plato con proteínas es que lo puede comer toda la familia y que se puede complementar con más verduras. La sopa de pollo se caracteriza por tener varias fuentes de vitaminas, así que es una fórmula perfecta para recuperar energías durante o después de los malestares gripales.

La sopa de pollo se cocina en 30 minutos.
Lo que se necesita para la sopa de pollo:
750 g de filete de pechugas de pollo.
½ pimiento.
1 zanahoria.
1 cebolla.
2 tazas de zapallo.
4 cdas. de arroz.
1 cdta. de sal.
1 cdta. de merquén.
1 cda. de orégano.
2 a 3 litros de agua.
1 manojo de espinacas.

El arroz se puede sustituir por pasta.
Una vez que estén lavadas las verduras, se colocan de manera troceada en una olla, no es necesario que se pique en tamaños pequeños. Se condimentan junto con el pollo y el arroz. Luego, se llena la olla con agua caliente.
A partir de ese paso, se cocina por 30 minutos, aproximadamente, a fuego medio. Cuando esté lista, se puede agregar la espinaca e incluso algunas hojas de cilantro para darle más sabor. Se mezcla con el resto de la preparación.

La sopa puede tener las verduras que el cocinero desee.
Cuando estén cocinados todos los ingredientes, se lleva la sopa a un triturador o mixer de mano y se procesa hasta que tenga una consistencia espesa. Finalmente, se sirve en un plato hondo y estará lista para comer.
Esta receta puede variar en ingredientes de acuerdo con los gustos del cocinero. Algunos integran papa, choclo y morrón a la preparación para hacerla más nutritiva. Se pueden agregar todos los tipos verduras que se deseen para hacer la sopa más rica y saludable.