Si querés prepararte con todo para el fin de semana y armarte de algunos platillos sumamente fáciles de hacer, no podés dejar de lado los nuggets de garbanzo que son sumamente deliciosos, livianos y nutritivos y, por supuesto, encanta a todos.
Este alimento es popular por tener su versión más famosa en pollo, sin embargo, los nuggets de garbanzo se imponen cada vez con más fuerza por ser una opción vegetariana e incluso a veces vegana. Seguí el paso a paso para armar estos bocaditos tan deliciosos.

Son crujientes y podés empanarlos con panko.
Ingredientes
2 tazas de garbanzos cocidos.
1 huevo.
1/4 de taza de harina de avena.
Condimentos a gusto: ciboulette, pimentón, orégano, ajo en polvo, sal, pimienta, chorrito de aceite de oliva.
2 huevos para empanar.
Pan rallado o mix de salvado y semillas.

Usá garbanzos naturales.
Modo de preparación
Tanto si usás garbanzos enlatados como garbanzos al natural, es muy importante que antes de consumirlos les retires la piel, por lo tanto hacé eso con cada uno para preparar los nuggets de garbanzo.
Colocalos en el vaso de la procesadora y agregá un huevo y todos los condimentos y hierbas que quieras usar. Si no tenés ciboulette, podés usar cebolla verde o perejil, lo importante es que añadas todo lo que te gusta y que aporten frescura y sabor.

Es necesario aportarles humedad con aderezos.
Añadí la avena o harina de avena, o la harina que vayas a utilizar, y procesá hasta obtener una pasta homogénea y sin grumos. Verificá que todo el garbanzo se haya hecho puré y también la avena, en caso de usarla en hojuelas.
Una vez que tengas la preparación lista, dales la forma tan característica con las manos. Si querés una ayuda extra, podés dejar enfriar la preparación en la heladera durante unos minutos para lograr que esté más compacta y así poder trabajarla mejor.
Cuando estén listos los nuggets, llevalos a la heladera o al freezer para que se enfríen y compacten completamente. Este paso es necesario para que al cocinarlos no se desarmen.

La combinación con palta es buena.
Prepará una placa para horno con papel manteca o enaceitada; también, podés freírlos en una sartén con un poco de aceite o en la freidora de aire. Cociná los nuggets de garbanzo vuelta y vuelta hasta que estén bien dorados en horno entre 180 y 200 ºC. Retiralos y servilos.

Servilos como más te guste.
Este aperitivo salado se puede comer frío o caliente. Los nuggets de garbanzo quedan muy bien con cualquier mayonesa casera, con guacamole o ensalada criolla.