Ahora que se acerca la hora de cenar, ya sea en casa o fuera de ella, te queremos compartir algunos datos que quizás no conocías sobre el consumo de proteínas en tus platos antes de irte a dormir. Además de que el cuerpo requiere su dosis de proteína diaria, dependiendo tu peso y actividad, la última comida del día será fundamental.
Favorece el metabolismo
El hecho de consumir proteína antes de dormir, ya sea vegetal o animal, o ambas, va a ayudar a mantener el metabolismo muy activo. Mientras dormimos, el cuerpo sigue funcionando y en ese tiempo quemamos calorías mientras él digiere y procesa los alimentos. La proteína hace que el metabolismo sea más eficiente.

Favorece al metabolismo.
Reparación muscular
Después de un día muy activo o de entrenamiento, la proteína es esencial para la recuperación y reparación de los músculos. Por más que entrenes mucho durante la semana, si no te tomás ese tiempo de hacer buenos platos proteicos, el esfuerzo en el gym no tendrá mucho sentido. Cenar con una fuente de proteínas ayuda a que el cuerpo repare los tejidos musculares durante la noche.

Promueve la reparación muscular.

Aumenta la saciedad.
Aumenta la saciedad y reduce el apetito
Los platos ricos en proteínas nos hacen sentir más llenos, con más saciedad y tengamos más energía. Ayudan a evitar los antojos durante la noche o algún picoteo innecesario antes de dormir.
Cuando hablamos de proteína, tanto vegetal o animal, nos referimos a carnes como pollo, pescado, carne roja o legumbres como soja, garbanzo, lenteja, porotos, batidos nutricionales proteicos, verduras como espinaca, brócoli, huevos, queso, jamón. Sin dudas, hay muchas opciones a la hora de preparar tus platos para la cena, así que no tenés excusa para armar buenos platos equilibrados y saludables, lo que permitirá que tu organismo esté en óptimas condiciones y se repare durante el sueño.