Las recetas de todos los días pueden llegar a ser un tanto problemáticas porque de un momento a otro nos cansamos un poco de siempre lo mismo. Si querés mantener más o menos una rutina saludable durante la semana, entonces podés probar con esta pizza de espinaca.
Esta es una opción ideal si querés incorporar más verdes o vegetales a tus comidas, siempre estas hojas nos traen muchos beneficios por sus vitaminas y también aporte de fibras y hierro. No te prives de poner manos a la obra, ya que a todos los comensales les gustará.

Una pizza de espinaca que te va a encantar.
Los ingredientes que necesitás para hacer esta receta de pizza de espinaca son los siguientes:
1 cubo de levadura fresca
1/2 vaso de agua
1 cda. azúcar
2 cdas. de harina
1 paquete de espinaca
Agua c/n
1 kg de harina
Sal c/n
Aceite
1 berenjena
Salsa de tomate c/n
500 g muzzarella o queso cremoso
Aceite de oliva
Menta o pesto

Con un toque exquisito.
Lo primero que vas a hacer en esta preparación es comenzar con el prefermento. Vas a colocar en un bol la levadura junto con unas cucharadas de harina, azúcar y el medio vaso de agua. Mezclá hasta que se integre todo y dejá que la levadura se active y largue sus burbujas.
Por otro lado, vas a colocar la espinaca en una cacerola y vas a dejar que se cocine casi al vapor. La vas a llevar después al vaso de la mini pimer y vas a procesar con el resto del agua. En un bol aparte vas a colocar la harina y la sal y en un hueco en el centro este líquido y el prefermento. Mezclá bien para integrar y formar la masa hasta que quede lisa. Dejala levar tapada en un lugar cálido.

Muy saludable.
Cuando doble su volumen vas a desgasificar y la vas a dividir en 4 porciones grandes o 6 chicas. Con cada pedazo vas a hacer un bollo que luego será tu pizza. Estirá cada una en una fuente con aceite y dejala un segundo levado.
Colocá salsa de tomate encima de la pizza de espinaca y llevala al horno al máximo hasta que esté cocida. Por encima colocá la muzzarella y llevá otra vez al horno. Grillá las berenjenas en otro lado y luego colocalas en la pizza, llevá a un último golpe de horno y terminá por encima con menta o pesto y aceite de oliva.