Aunque muchos utilizamos al tomate como un vegetal, lo cierto es que se trata de un fruto bastante popular en las ensaladas. Este termina siendo uno de los ingredientes principales en cientos de platos; las salsas y los guisos son su espacio principal, pero también podrías hacer una mermelada de tomate.
Si encontraste en la verdulería una oferta tentadora y ahora no sabés qué hacer con tanto y tenés miedo de desperdiciarlo porque se puede pudrir, entonces tendrías que probar con esta receta salvadora que además queda exquisita y vas a ver que se puede sumar a tus meriendas y desayunos.

Mermelada de tomate simple.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de mermelada de tomate son los siguientes:
Tomates 1 kg
Azúcar 700 g
Jugo de limón 1 cda
Anís estrellado 2 u
Cardamomo 9 vainas (opcional)
Canela 1 rama.

Para aprovechar esta fruta.
Las mermeladas son siempre la mejor forma de aprovechar cualquier elemento que estés viendo que tiene poco tiempo de vida y además queda exquisito. Se hace en muy pocos pasos.
Lo primero que vas a hacer en esta preparación es lavar muy bien los tomates y hacerles a cada uno en la base un corte superficial en su piel en forma de cruz. Por otro lado, vas a poner a hervir agua en una cacerola.

Lo hacés en casa.
Vas a llevar cada uno de los tomates a esta agua por unos 30 segundos, después los vas a pasar a un bol con agua fría y hielo, así les vas a sacar la piel mucho más fácil. Quitales el tronco, desechá la piel y cortalos en cubos pequeños.
Colocalos en una olla junto a la mitad del azúcar, jugo de limón, anís estrellado, cardamomo, rama de canela y mezclá. Cocinalos unos minutos y agregá el resto del azúcar, así se forma un almíbar y se evita que se queme en la cocción. Cociná a fuego medio, revolviendo de tanto en tanto. El tiempo dependerá de la consistencia, cuando llevés a un plato y notés que ya está espesa, podés envasar tu mermelada de tomate.