La masa madre es un cultivo natural compuesto por levaduras y bacterias, presentes en alimentos como los cereales. Las levaduras, responsables también de la fermentación del vino y la cerveza, trabajan en conjunto con bacterias para producir una fermentación que leuda la masa de forma natural. Tradicionalmente, este agente leudante se usaba para hacer fermentar el pan mucho antes de que existiera la levadura comercial.
En los últimos años, la masa madre volvió a ganar popularidad debido a sus beneficios y a las cualidades que aporta al pan: ayuda a que la masa se expanda, lo que logra una textura ligera y aireada, y potencia el sabor. Las panificaciones hechas con este cultivo natural tienen un sabor levemente ácido y una corteza crujiente. Además, dura más tiempo que las recetas tradicionales con levadura, ya que puede aguantar más días.

La masa madre se prepara sin levadura comercial, ya que la harina contiene levaduras y bacterias que provocan la fermentación de forma espontánea.
Para que la masa madre se conserve en buen estado y dure más tiempo, es fundamental alimentarla regularmente con harina y agua. La frecuencia de esta alimentación dependerá de la temperatura en la que se mantenga: en ambientes cálidos, será necesario hacerlo diariamente, mientras que, en condiciones más frías, bastará con hacerlo una vez por semana. Este proceso asegura que las levaduras y bacterias se mantengan activas y en equilibrio.
Entre las diversas opciones para preparar masa madre, se encuentra una variante que se puede elaborar mediante la utilización de agua fermentada de frutas. Aquí te enseñaremos cómo aprovechar esas peras maduras que tenés en casa para crear este cultivo natural, ideal para panes y otras recetas fermentadas. Este método no solo es práctico y súper sencillo de realizar, sino que también le aportará un toque único a tus platos.

La masa madre le aporta un sabor increíble a las preparaciones. Tutorial compartido en el Instagram de @recetasdelavic
Ingredientes
Peras
3 cdas de harina de trigo
Preparación
Lavá bien las peras y cortalas en pedacitos pequeños.
Colocá los cubos de pera en un recipiente de vidrio transparente y cubrilos con agua. Tapá el frasco y dejalo fermentar a temperatura ambiente durante tres días. En este período, notarás que el agua cambiará de color, los trozos de pera flotarán hacia la superficie y, al destapar el envase, se observarán burbujas, señal de que la fermentación comenzó. Luego, colá el agua fermentada.
En un bowl, colocá la harina junto con el agua fermentada, agregándola de a poco mientras mezclás para integrar. La masa debe quedar pegajosa y elástica.
Una vez lista, volcala en un recipiente transparente (puede ser de vidrio, plástico u otro material). Tapalo y dejá fermentar a temperatura ambiente por, al menos, 12 horas o hasta que esté llena de burbujas.

El tutorial para hacer masa madre con jugo de pera fue compartido en el Instagram de @recetasdelavic
Lista la masa madre para preparar panes deliciosos. Recordá que la clave para obtener un resultado espectacular es alimentar regularmente el cultivo, lo que mejorará tanto el sabor como la textura de las recetas que elabores.