Si sos amante de las recetas de otras culturas, entonces tenés que probar el pollo negro, también conocido como adobo de pollo, un plato típico de Filipinas que no tiene desperdicio. Con ingredientes que no son tan difíciles de conseguir, vas a tener una comida refinada e ideal para probar algo nuevo con tu familia.
Es perfecto para los que adoran las comidas un poco agridulces y con todos los sabores asiáticos, tampoco es ninguna ciencia, solo hay que entender cómo preparar bien la salsa y seguir algunos simples consejos. Después vas a ver cómo queda de rico con un arroz o la guarnición que quieras.

Probá con este pollo negro o adobo de Filipinas.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de pollo negro son los siguientes:
1 kg de pollo
20/30 granos de pimienta
10/15 dientes de ajo
1 taza de vinagre
2/3 de taza de salsa de soja
145 g de azúcar
2 hojas de laurel

Ideal para acompañar con arroz.
Lo primero que tenés que hacer en esta preparación es dorar el pollo en una sartén con un chorrito de aceite. Lo recomendable para este plato es que uses patas o muslos para que te queden bien. Fijate que quede dorado de todos lados.
A la misma olla o sartén le vas a agregar una buena cantidad de ajo, bastante pimienta en grano, laurel, azúcar, salsa de soja y vinagre, todo en el mismo recipiente con el pollo, remové un poco para que se integre.

Muy sencillo de hacer.
Vas a dejarlo cocinando a fuego medio tapado para que no pierda tanto líquido y se cocine lo más lento que se pueda. Por lo menos debería estar cocinándose entre unos 20 minutos o media hora, pero siempre controlá el líquido.
Vas a ver que la salsa se espesa bastante y el pollo negro queda bastante tierno, podés terminar de cocinarlo destapado hasta que reduzca bien todo el jugo. Es muy rico y se puede comer con un buen arroz blanco.