Las galletas de vainilla son una de las recetas clásicas en la repostería, pues pueden servir de base para otras recetas. Además, es ideal para servir durante la merienda y remojarlas con el café de la tarde para agregar algo dulce a la mesa.
Debido a que la receta se hace con ingredientes que tienen sabores neutrales, las galletas de vainilla se pueden complementar con mermeladas o cremas dulces. Esta preparación se realiza con pocos ingredientes, pues es una versión que se hace en pocos pasos.

La receta se hace en sencillos pasos.
Lo que se necesita para las galletas de vainilla son:
1 taza (200 g) de harina leudante
1 pote de yogur
1 huevo
50g de manteca
pizca de sal
2 cdas de azúcar
Esencia de vainilla
Lo primero que se debe hacer es colocar en un bowl la harina, azúcar, huevo, manteca, esencia de vainilla y yogur. Amasa un poco con ayuda de las manos hasta obtener una masa uniforme, sin grumos.

Las galletas quedarán con una consistencia ideal para humedecer.
Luego, se coloca la preparación en una superficie plana y se arma un cilindro con la masa. Se deja reposar por unos minutos antes de cortar, después se corta con ayuda de un cuchillo en porciones pequeñas.
Cada galleta se ubica en una fuente para horno previamente engrasada. Se hornea entre 10 a 15 minutos, o hasta que comiencen a dorarse. En ese momento, se retiran de la cocción y se dejan reposar.

Las galletas se pueden colocar en una bolsa para espolvorear la azúcar.
En caso de decorar con azúcar, es importante espolvorearla mientras las galletas estén calientes. Otro método es colocarlas en una bolsa y verter una cucharada de azúcar. Moverlas con cuidado para que queden bien dulces y no se partan.
Para guardar las porciones restantes, se deben colocar en un envase hondo, en el que puedan colocarse una sobre otra, pero que no queden muy ajustadas. Se tapan y se dejan a temperatura ambiente para que se conserven por más tiempo.