En el mundo de las recetas hay algunas que son un clásico de las abuelas y que se mantienen vigentes en las cocinas gracias a su adaptación con diferentes ingredientes. Una de ellas es el escalope, una preparación que se caracteriza por tener una mezcla de sabores que sorprende a los comensales.
Además, este platillo se hace con pocos ingredientes y que son muy fáciles de conseguir en el mercado. Mientras que la elaboración del escalope no requiere muchos elementos, por lo que es muy sencillo de elaborar, además de obtener varias porciones en una sola preparación.

Esta receta es una forma muy rica de sorprender a los comensales.
Los ingredientes para hacer los escalopes son:
1 kg de bifes
4 huevos
1 taza de leche
1 taza de harina común
1 cda de mostaza
Ajo, perejil, sal y pimienta

Esta preparación no lleva muchos ingredientes.
Lo primero que se debe hacer es colocar en un bowl los 4 huevos, con la cucharada de mostaza y la taza de leche. Luego, se mezcla bien con un batidor manual o una cuchara hasta integrar bien todos los ingredientes.
Además, se corta el perejil en trozos pequeños y se repite el mismo paso con el ajo. Se añaden a la mezcla y se condimenta a gusto de cada persona. Se unen todos los ingredientes hasta conseguir una preparación homogénea.

La receta se hace frita.
Cuando esté todo listo, se añade la taza de harina hasta conseguir una preparación sin grumos. Luego, se limpia la carne de los excesos de grasa que pueda tener. Se cortan por la mitad y se mojan con la mezcla. Es importante que queden bien humedecidas.

Esta receta se puede servir con guanición.
Se coloca un sartén con suficiente aceite y se fríen cuando esté bien caliente. Una vez estén doradas, se les da vuelta para que se cocine bien por ambos lados. Cuando quede bien tostada, se saca del fuego y se colocan en papel absorbente o una rejilla, y listo, se podrá servir sola o con la guarnición de su preferencia, que puede ser una salsa a base de tomate o puré.