Las legumbres son muy importantes para la nutrición de nuestro cuerpo, en Argentina no es tan común como en otros países cocinar con ellas en las comidas diarias, pero hay que encontrar la forma de incorporarlas de manera fácil, por ejemplo, con unas exquisitas albóndigas de lentejas.
Si tenés a algún vegetariano dentro del grupo familiar o decidiste dejar la carne un poco, entonces esta receta es ideal. Las lentejas se esconden muy bien para quienes no les guste y se transforman en un plato clásico, exquisito y bastante económico, con propiedades saludables.

Transformá tus lentejas.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de albóndigas de lentejas son los siguientes:
Para las albóndigas:
400 gramos de lentejas cocidas escurridas.
200 gramos de copos de avena (sin gluten en el caso de celíacos)
4 dientes de ajo.
2 cucharadas de perejil fresco picado.
1 cucharada de salsa de soja.
1 pizca de pimienta negra molida.
Sal al gusto.
Harina de garbanzos para rebozar.
Aceite de oliva para freír.
Para la salsa de tomate:
800 g de tomate triturado.
2 cucharadas de aceite de oliva.
1 cebolla grande.
1 pellizco de orégano seco.
Una ramita de albahaca fresca.
Sal al gusto.

Una opción saludable y rica.
Lo primero que vas a hacer en esta preparación es picar muy bien los ajos y el perejil. Por otro lado, en un bol vas a colocar las lentejas que tienen que estar escurridas, la avena, la salsa de soja y los condimentos.
Agregá por encima el ajo y el perejil y comenzá a amasar con las manos hasta que se una todo formando una especie de masa. La vas a dejar reposando tapada unos minutos mientras hacés la salsa.

Para toda la familia.
Colocá la cebolla picada bien fina en una olla con aceite de oliva, agregá sal y rehogá hasta que esté transparente. Entonces, agregá el tomate triturado y cociná por 30 minutos, hasta que veas que el tomate parece frito. Ahí agregá el resto de hierbas y terminá de cocinar a fuego muy bajo unos 5 minutos más.
Mientras tanto, formá las albóndigas con la masa haciendo bolitas, pasalas por la harina de garbanzos para rebozarlas y llevalas a freír en aceite bien caliente hasta que estén doradas, también podrías cocinarlas al horno pincelándolas con aceite. Serví con la salsa y la guarnición que quieras.