Hay recetas que tienen sabor a infancia y hogar, la mayoría tienen que ver con las abuelas que eran las que siempre inventaban algo rico en la cocina para que todos comieran y siguieran jugando felices, por ejemplo, uno de los clásicos son las magdalenas de vainilla.
Si bien podés conseguirlas fácilmente en cualqueir lado de paquete, no hay anda como el sabor de algo casero y sin tantos conservantes, además que se sienta mucho más el sabor de la vainilla y lo más esponjosa posible. Animate a hacer esta receta sin problemas, porque te va a salir.

La mejor receta de magdalenas.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de magdalenas son los siguientes:
2 huevos grandes o 3 pequeños
175 g de azúcar blanca común
60 ml de leche
190 ml de aceite de girasol
210 g de harina común 0000
7 g de polvo de hornear
3 g de sal
Ralladura de 2 limones

Igual que la de las abuelas.
Lo primero que tenés que hacer para esta preparación es colocar, en un bol, primero los huevos junto con el azúcar, y comenzar a batir con batidora eléctrica hasta que se hayan espumado bien y se forme el punto letra.
En ese punto, vas a agregar también el aceite de girasol en forma de hilo y sin dejar de remover. Sumá la ralladura de limón (también puede ser esencia de vainilla) y seguí removiendo. Incorporá también la leche.

Probá con esta receta.
Finalmente agregá los secos. Para eso vas a tamizar la harina con el polvo de hornear y la sal y vas a ir incorporándolo con la ayuda de movimientos envolventes para que la preparación se baje lo menos posible. El gran secreto de las abuelas es guardar la masa en la heladera toda la noche
Al día siguiente ya podés pasarlo a moldes con pirotines y esto va a generar un contraste entre el frío y lo caliente del horno para que salgan mucho más espumosas. Antes de meter al horno, espolvoreá un poco de azúcar por encima. Llevá a cocinar a 180 grados por unos 15 minutos y vas a ver que estas magdalenas salen espectaculares.