Si hay una receta espectacular, que vas a resolver en cuestión de pocos minutos y con pocos ingredientes, es esta. Se trata de unos scones caseros riquísimos, que pueden ser tus compañeros a la tarde, con unos mates, o para el fin de semana.

Scones, una delicia.
Ingredientes
1 huevo
200 ml de crema de leche
100 gramos de manteca
80 gramos de yogur natural
1 cucharada de sal
25 gramos de polvo de hornear
Media taza de azúcar
470 gramos de harina 0000
Ralladura de limón (opcional)
En simples pasos
Una vez que tengas todos los ingredientes, en un recipiente, vas a colocar solo lo seco (harina, azúcar, polvo de hornear, sal) e integrarás bien. Luego, incorporá la manteca blanda en trozos.

Mezclar los ingredientes.
El siguiente paso es colocar, en otro bowl, el huevo, la crema de leche y el yogur. Integrá bien y luego volcás esta preparación en el recipiente donde tenías todo lo seco. Volvés a integrar todo, lo podés hacer con espátula. Cuando ves que se va formando una masa, te ayudarás con las manos. Tiene que quedar un bollo homogéneo.

Lucite con esta idea rica.
Llevá la masa a una mesada. Con un palo de amasar y un poco de harina, comenzá a estirarla y, luego, con unos moldes circulares o un vaso, vas a formar los scones.

Estirá la masa.

Formar los scones.

Cocinar.
Una vez que tengas todos los scones, colocalos en alguna placa apta para horno con una base de trozos de manteca y harina por encima, para que no se peguen. Los pintás por encima con un poco de huevo y los dejás en el horno a una temperatura de 180 grados por unos 15 minutos. Listo. Ya tenés tus scones para el fin de semana.