Si sos fan de los dulces, pero querés cuidarte un poco más, esta propuesta te va a volar la cabeza. Hay una forma de disfrutar sin culpas de un bocadito suave, delicioso y con ese gustito a coco irresistible, y aquí te traemos la receta. El marshmallow de coco es una de esas preparaciones mágicas que sorprenden por lo simple y rica que es. Ideal para sacarse las ganas de algo dulce en cualquier momento del día, esta versión no lleva harina, no tiene azúcar y lo mejor de todo es que no necesitás prender el horno. Una idea perfecta para quienes buscan algo sabroso, liviano y sin complicarse demasiado en la cocina.

Hay marshmallows de todos los sabores y colores.
Seguramente recordás esas golosinas suaves y esponjosas que no faltaban en ningún cumpleaños, esos malvaviscos que decoraban las mesas dulces o venían en bolsitas para compartir con amigos. En esta ocasión, vas a aprender a preparar una alternativa mucho más saludable, sin conservantes ni ingredientes ultra procesados. Este marshmallow de coco conserva esa textura irresistible que tanto enloquece, pero con un giro natural y liviano que lo vuelve apto para todos los gustos. Una opción ideal para compartir en familia, regalar o tener lista para esos momentos de antojo.

Hacer esta receta es muy fácil.
Si ya te tentaste y estás listo para probar estos bocaditos de nube que se deshacen en la boca, tomá nota para que esta receta de marshmallow de coco te salga espectacular. Una vez que los pruebes, no vas a poder parar: son adictivos de lo ricos que quedan. Tanto los chicos como los grandes se van a pelear por el último pedacito de esta golosina casera que es riquísima.
Ingredientes
400 ml de leche de coco
20 g de gelatina en polvo
Coco rallado (opcional)
Preparación
Calentá la leche de coco a fuego medio y, una vez que esté tibia, incorporá la gelatina en polvo. Mezclá bien hasta que se disuelva por completo.
Cuando la preparación esté lista, retirala del fuego y dejala enfriar unos minutos. Si te gusta con un toque dulce, podés sumar un chorrito de esencia de vainilla o el endulzante que prefieras.
Volcá la mezcla en un bowl y batí con batidora eléctrica durante unos 15 minutos. Vas a notar cómo se vuelve cada vez más densa y aireada, hasta triplicar su volumen.
Luego, verté la preparación en un molde, espolvoreá con coco rallado y llevá a la heladera por al menos 4 horas. Una vez firme, cortá en cubos.

Esta receta fue compartida por "@ma_petite_bouchee".
Listos estos marshmallow de coco que son una delicia: esponjosos, suaves y tan ricos que se van a convertir en tus favoritos.