La hora de la merienda puede ser todo un desafío si tenés chicos en casa y preferís darles de comer algo casero antes que terminar en las galletitas aburridas del supermercado. Cuando ya te cansaron las recetas de budines o tartas, entonces podés probar con unas gorditas de leche condensada.
Son como una especie de panqueques, aunque mucho más esponjosos y que podés rellenar con lo que más te guste. Además poseen toda la intensidad del sabor de la leche condensada que seguramente te va a encantar y a los más pequeños les va a divertir comer.

Una receta diferente.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de gorditas de leche condensada son los siguientes:
1 lata de leche condensada (395 g)
2 huevos
1 cda. de esencia de vainilla
90 g de manteca derretida
3 y 1/2 tazas de harina
2 cdas. de polvo para hornear
1/2 cdta. de sal

Estas son las gorditas de leche condensada.
Lo primero que vas a hacer en esta preparación es colocar, en un bol, la lata de leche condensada, los huevos y el chorrito de esencia de vainilla, además de la manteca. Luego, vas a batir todo hasta integrar muy bien los ingredientes.
Vas a tamizar la harina para que la preparación quede mucho más lisa y se la vas a incorporar a la mezcla sin dejar de revolver junto con las cucharadas de polvo de hornear y la pizca de sal, también tamizadas.

Podés rellenarlas como quieras.
Mezclá todo muy bien hasta que ya no queden grumos y te quede una masa lisa que podés agarrar con las manos. Pasala a la mesada y amasá un poco. Después, dejá reposar tapada por unos 20 minutos.
Con porciones de la masa, formá bolitas, aplastalas y llevalas a cocinar en una sartén antiadherente con tapa a fuego bajo. Cuando estén doradas de un lado, las cocinás del otro. Así estarán listas tus gorditas de leche condensada para disfrutar y rellenar con lo que quieras.