No hay dudas de que las milanesas forman parte del ADN culinario argentino. Es uno de esos platos que generan consenso en la mesa y despiertan pasiones en todas las edades. Crujiente por fuera, sabrosa por dentro, tiene ese “algo” que deja felices a todos. Desde la clásica de carne hasta sus versiones más innovadoras, esta comida siempre encuentra un lugar en los almuerzos familiares, en la vianda del trabajo o como protagonista de un buen sándwich. Y si hay algo que a los argentinos nos encanta, es buscarle la vuelta para reinventar nuestros platos favoritos, tratar de mantener su esencia, pero sumándole un toque original que los haga aún más tentadores. Así nace esta propuesta de la milanesa rellena con puré, que eleva la experiencia de este típico menú llevándolo a otro nivel.
Tradicionalmente, la milanesa rellena suele prepararse con jamón y queso como protagonistas del corazón del plato. Es una combinación infalible, que nunca falla y que gusta por igual a chicos y grandes. Sin embargo, en esta versión distinta y original, el relleno cambia por completo y sorprende: en lugar de fiambres, el interior se convierte en una cremosa capa de puré. Sí, leíste bien: un puré de papas suave, bien condimentado, que aporta una textura inesperada y un sabor irresistible. Esta fusión transforma la receta en un verdadero 2x1, ideal para aprovechar sobras del día anterior o simplemente para darle una vuelta de rosca a un clásico de siempre. Sin dudas, se trata de una opción contundente y deliciosa, perfecta para compartir con amigos o en una comida con la familia.

El relleno de jamón y queso es un clásico por excelencia.
Antes de lanzarte a preparar esta receta, hay algunos consejos clave que conviene tener en cuenta para que todo salga perfecto. Primero, es fundamental no hacer la milanesa demasiado grande, ya que al maniobrarla se puede romper con facilidad. También es importante preparar un puré más bien seco: evitá agregarle leche o crema, y optá solo por un poco de manteca y unas cucharadas del aceite de los ajos confitados para darle sabor sin que pierda consistencia. Al momento de aplastar la pechuga o el corte de carne que elijas, hacelo con cuidado, tratá de aplanarla sin desgarrarla ni provocarle agujeros. El empanado debe ser clásico: harina, huevo y pan rallado. Si te da un poco de inseguridad, podés hacer doble pasada por huevo y pan rallado, aunque con una capa bien hecha suele ser suficiente.

Se puede acompañar con ensaladas frescas, verduras grilladas o con lo que más te guste.
Por último, ya sea que la cocines frita o al horno, asegurate de que el aceite o el horno estén bien calientes desde el principio: este golpe de calor es clave para que la costra se forme al instante y el relleno no se escape. Con estos tips, vas a tener una milanesa rellena impecable y lista para lucirte. A continuación, vas a encontrar todos los detalles para preparar esta increíble platillo, paso a paso y sin complicaciones.
Ingredientes
Papas
Dientes de ajo
Pechuga de pollo
Preparación
Pelá y cortá las papas en cubos. Hervilas hasta que estén bien blandas.
Mientras tanto, confitá algunos dientes de ajo en abundante aceite.
Una vez que las papas estén cocidas, colocalas en un recipiente junto con los ajos confitados y un poco del aceite de cocción para darles humedad. Pisá todo hasta lograr un puré suave y cremoso. Agregá un trocito de manteca y condimentá con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Reservá.
Cortá la pechuga de pollo al medio y aplastala con cuidado hasta que quede bien plana. Para evitar ensuciar el martillo y mantener la carne prolija, podés cubrirla con papel film antes de golpearla.
Rellená una de las mitades con el puré y cerrá con la otra parte, formando una especie de “sándwich” de pollo.
Pasá la milanesa primero por harina, después por huevo batido y finalmente por pan rallado.
Cociná en horno bien caliente o fritalas en abundante aceite hasta que estén doradas y crujientes.

Esta receta fue compartida por "@armandococinando".
Listas esta irresistible milanesa rellena de puré, crocantes por fuera y suaves por dentro: una verdadera tentación para sorprender en cualquier comida.