El budín de remolacha es húmedo, esponjoso y nadie se da cuenta de que lleva esta verdura. Este postre sorprende a todos por su sabor suave y su color atractivo. Para prepararlo necesitás: dos huevos, una taza de azúcar, media taza de aceite neutro, ralladura de un limón, dos tazas de harina leudante y una remolacha grande, cruda y rallada.

Paso inicial: se baten los huevos con azúcar hasta lograr una crema espesa y clara
Primero, para hacer este budín, batí los huevos con el azúcar hasta formar una crema. Agregá el aceite y mezclá bien, luego sumá la ralladura de limón. En este paso incorporá la remolacha rallada, que le da humedad y un color particular al budín de remolacha. Se mezcla todo con las dos tazas de harina leudante tamizada y se vierte en una budinera enmantecada y enharinada.

Se suma la remolacha rallada junto al aceite y la ralladura de limón, logrando una mezcla de color vibrante
El budín de remolacha se hornea a 180 grados por 45 minutos o hasta que al pinchar con un palillo salga seco. El resultado es un budín suave, húmedo y perfecto para la merienda. Esta es una de esas recetas que no solo sorprenden, sino que también invitan a animarse a lo diferente sin complicarse en la cocina.

paulinacocina Fuente: (Instagram)
Budín de banana y nuez: una receta clásica con un toque crocante ideal para el mate
Por otro lado, el budín de banana y nuez es una de esas preparaciones clásicas que nunca fallan. Para hacerlo, solo necesitás dos bananas maduras, dos huevos, media taza de azúcar, media taza de aceite, una cucharadita de esencia de vainilla, una taza y media de harina leudante y media taza de nueces picadas.
Pisá bien las bananas y mezclalas con los huevos, el azúcar, el aceite y la esencia. Luego incorporá la harina tamizada y, al final, agregá las nueces. Toda la mezcla se coloca en un molde enmantecado y enharinado, y cociná a horno medio por unos 40 minutos. El resultado es un budín húmedo, con el dulzor justo y el crujiente perfecto de las nueces.
Este budín es ideal para aprovechar bananas maduras y sumar algo casero a la mesa. Las recetas como esta no solo son fáciles, sino que también permiten variar con lo que tengas en casa y siempre salen bien.