Estas brochetas de pollo se preparan con muy pocos ingredientes y el resultado es tan rico como práctico. Solo necesitás cortar las pechugas en cubos parejos y marinarlas en un bol con un poco de aceite, sal, pimienta, paprika y una buena lluvia de queso parmesano. La clave es dejar que los sabores se integren unos minutos antes de armar las brochetas.

Cortá el pollo en cubos y mariná con especias, aceite y queso parmesano
El truco de la abuela para que las brochetas de pollo queden jugosas es mojar los palitos de madera en agua antes de usarlos. Esto evita que se quemen al cocinarlas. Luego se ensartan los cubos, sin apretarlos demasiado, y se doran en sartén a fuego medio o en freidora de aire a 200 grados por 15 minutos. Mientras tanto, preparás una mezcla de manteca con perejil picado, ajo, sal y pimienta. Con eso se pintan apenas antes de terminar la cocción de las brochetas.

Armá las brochetas con palitos previamente mojados y cociná a fuego medio o en freidora.
Antes, pintalas con manteca de ajo para un sabor espectacular
El resultado son unas brochetas de pollo doradas, jugosas y con un aroma irresistible a ajo y parmesano. Podés acompañarlas con papas o arroz, y también llevarlas en un tupper al trabajo. Esta receta es fácil, económica y queda como de restaurante.

losnam Fuente:(TikTok)
Tiras de pollo crujientes al horno con rebozado de copos de maíz
Por otro lado, estas tiras son ideales para resolver una comida sin complicarte.
Primero, cortás pechugas en bastones y las pasás primero por harina, después por huevo batido y finalmente por copos de maíz triturados, que le dan un rebozado crocante y diferente. Condimentá todo con sal, pimienta y un poco de pimentón.
Llevá las tiras al horno precalentado a 200 grados sobre una placa aceitada, y cocinalas unos 25 minutos, dándolas vuelta a mitad de tiempo. También se pueden hacer en freidora de aire con resultados súper crujientes. Quedan doradas por fuera y suaves por dentro.
Por último, las podés servir con una salsa casera de yogur y mostaza, con barbacoa o incluso solas. Esta receta es perfecta para una picada, para los chicos o para congelar y tener siempre listas.