Esta receta de burrata casera es súper fácil y deliciosa. Para hacerla vas a necesitar 500 gramos de mozzarella, 200 gramos de ricota, 200 gramos de crema, pimienta opcional, agua hirviendo y agua fría. Con estos ingredientes, podés sorprender a tus invitados con un queso fresco que parece salido de un restaurante gourmet.

Paso a paso para preparar la burrata: amasado de mozzarella hasta lograr una masa suave y elástica.
Para preparar la burrata, primero cortá la mozzarella y colócala en un bol con agua hirviendo. Revolvé hasta que se forme una masa suave y elástica. Luego, con guantes para no quemarte, amasá la mozzarella hasta que quede homogénea. Cortá la masa en bollitos y estiralos con un rodillo sobre una tabla hasta formar círculos finos. Después, colocá en el centro de cada círculo una mezcla de ricota y crema en partes iguales, condimentá con pimienta si querés, y cerrá la burrata como una empanada, asegurándote de que quede bien sellada. Finalmente, enfriá las burratas en agua fría para que mantengan la forma.

Cerrando la burrata con cuidado para que quede bien sellada y cremosita en el interior.
Esta receta de burrata es ideal para quienes buscan hacer sus propios quesos en casa con pocos ingredientes y resultados espectaculares. La textura cremosa y el sabor delicado la hacen perfecta para acompañar ensaladas, panes o pastas. No hace falta gastar una fortuna para disfrutar de burrata de calidad, esta receta casera te garantiza un producto fresco y delicioso.

Juan solofoodtruck. Fuente: (Instagram).
Focaccia casera en pocos pasos para sorprender a todos
Por otro lado, si querés acompañar tu burrata con un pan delicioso, te comparto esta receta fácil de focaccia casera. Para hacerla vas a necesitar 500 gramos de harina 0000, 300 mililitros de agua tibia, 25 gramos de levadura fresca, 10 gramos de sal, 30 mililitros de aceite de oliva, romero fresco y sal gruesa para decorar. Con estos ingredientes podés lograr un pan suave, esponjoso y lleno de aroma.
Primero, disolvé la levadura en el agua tibia y dejala reposar unos minutos hasta que espume. En un bol grande, mezclá la harina con la sal, hacé un hueco y agregá el agua con levadura y el aceite de oliva. Amasá hasta obtener una masa lisa y elástica, luego dejala reposar cubierta con un paño durante una hora o hasta que duplique su tamaño. Estirá la masa en una placa aceitada, pincelá con aceite y esparcí romero fresco y sal gruesa. Cociná en horno precalentado a 200 °C durante 20 o 25 minutos o hasta que esté dorada.