La receta de bizcocho de chocolate es una de las más populares a nivel mundial gracias a ciertos factores que la convierten en la número uno, además de la practicidad de la elaboración. Algunos de ellos son: el delicioso sabor del resultado, la esponjosidad, la textura, la suavidad, el aroma y la versatilidad.
Lo mejor de todo es que no es un postre que se limita al horno, lo podés hacer en el microondas y en porciones individuales en pocos minutos. De hecho, esta tendencia es cada vez más popular, por la comodidad y rapidez que ofrece, ideal para cuando tenemos antojitos dulces de inmediato y no queremos complicarnos demasiado.

Es una receta perfecta para las tardes de invierno. Fuente: (X)
Receta de bizcocho de chocolate
Ingredientes
225 g de harina
190 g de azúcar
70 ml de leche
3 huevos
2 cucharadas de cacao puro en polvo
2 cucharaditas de levadura química
1 yogur natural.
Elaboración
El primer paso de la receta de bizcocho de chocolate consiste en mezclar bien los ingredientes. Tomá un bol y agregá la harina, la levadura y el cacao en polvo. Mezclá unos segundos e incorporá el yogur natural, el azúcar, los huevos y el aceite.

La versatilidad del bizcocho de chocolate permite combinarlo con crema, dulce de leche, frutas de estación o frutos secos. Fuente: (X)
Batí con la batidora eléctrica hasta que la mezcla quede bien integrada. Si no tenés, podés hacerlo con las varillas manuales. Para esto, necesitarás hacerlo con mucha energía de manera tal que no queden grumos y para que la textura sea homogénea y aireada; esto ayuda a que el bizcochuelo sea más esponjoso.

La textura húmeda y el sabor intenso es lo que hacen que sea el postre ideal. Fuente: (Instagram)
Engrasá un molde apto para microondas y verté la mezcla. Cociná por siete minutos a máxima potencia. Eso sí, el tiempo de cocción de la receta puede variar, dependiendo del molde que elijas y el electrodoméstico.
Cuando el bizcocho de chocolate esté listo, retirá y dejá reposar por 10 minutos antes de desmoldarlo. La sugerencia para aprovechar su sabor y textura es comerlo en el momento, puesto que no suele conservarse tan bien como cuando la preparación es al horno.