Para preparar esta exquisita torta de nuez y queso, libre de gluten y llena de sabor, vas a necesitar: 400 gramos de chocolate blanco picado, 270 gramos de mascarpone, 200 gramos de nueces, 70 gramos de premezcla sin gluten (maicena o harina 0000), cinco huevos y 200 gramos de azúcar rubia.
Para comenzar esta receta de torta de nuez y queso, calentá el mascarpone hasta que rompa hervor, volcá sobre el chocolate y dejá reposar cinco minutos. Revolvé hasta obtener una crema brillante, enfriá por completo y batí hasta montar.

La ganache montada se prepara con mascarpone caliente y chocolate blanco picado
Para los bizcochuelos de esta torta de nuez y queso, primero procesá las nueces y mezclalas con la premezcla y las yemas. Aparte, batí las claras con parte del azúcar hasta lograr un merengue firme y brillante. Incorporá una parte del merengue a la mezcla de nueces, y luego integrá todo de forma envolvente. Llená moldes de 16 cm forrados con papel manteca y horneá a 160°C por 30 minutos. Esta mezcla no sube demasiado, así que podés llenarlos bien. Una vez fría, desmoldá y armá la torta.

El bizcochuelo sin gluten se arma mezclando nueces, yemas y merengue firme
El toque final de la torta de nuez y queso es decorarla con la ganache montada. Es importante usarla de inmediato porque si se enfría, se endurece. Esta receta no solo es apta para celíacos, sino también perfecta para quienes buscan lucirse con algo distinto. La combinación de sabores y texturas de esta torta de nuez y queso la convierte en una de esas preparaciones que siempre se recuerdan.

nataliapenchas. Fuente:(Instagram)
Tarta de manzana invertida: la receta clásica con un toque moderno
Por otro lado, esta versión de tarta de manzana lleva ingredientes simples y deliciosos: dos manzanas verdes, 50 grs de manteca, tres cucharadas de azúcar, una cucharadita de canela y una masa quebrada. Primero pelá y cortá las manzanas en gajos finos. En una sartén, derretí la manteca con el azúcar y la canela hasta formar un caramelo. Agregá las manzanas y cociná por unos minutos hasta que se ablanden apenas.
Colocá las manzanas en un molde apto para horno, volcá encima el caramelo restante y cubrí con la masa. Llevá al horno precalentado a 180°C por 25 minutos minutos, hasta que la masa esté dorada. Una vez cocida, desmoldá con cuidado y servila tibia. El contraste entre la masa crocante y el dulzor de las manzanas la vuelve irresistible.
Esta tarta de manzana invertida es ideal para acompañar con una bocha de helado de crema o un toque de crema batida. No solo es rápida de hacer, sino que también es perfecta para cualquier ocasión desde un desayuno especial, una merienda o como postre después de una comida. Clásica, rica y con ese aroma a hogar que todos amamos.