Para disfrutar de la hora de la merienda o para llegar a la casa de un amigo a compartir algo rico, no hay nada mejor que unas buenas galletitas… y mejor si son caseras. Por eso, aquí te presentamos una receta ideal para esos momentos: galletitas de limón sin manteca ni azúcar, fáciles de preparar y con un resultado riquísimo.
No necesitás dar tantas vueltas ni tener experiencia en la cocina. Con ingredientes accesibles y un paso a paso claro, esta receta se convierte en una opción perfecta para acompañar el mate, el café o simplemente para darte un gusto sin culpa.

Galletas de limón. Fuente: (Instagram)
Para preparar estas galletitas de limón sin manteca ni azúcar, vas a necesitar ingredientes simples y accesibles que probablemente ya tengas en casa. La base de la receta incluye 1 taza de puré de manzana, que reemplaza la manteca tradicional, y ½ taza de miel. A esto se le suman 2 tazas de harina integral o de avena, 1 cucharadita de polvo de hornear, ralladura de 1 limón, 2 huevos y una pizca de sal.

Manos a la obra para preparar las galletas. Fuente: (Instagram)
Preparación
Precalentá el horno a 180 °C y prepará una bandeja con papel manteca o ligeramente engrasada para evitar que las galletas se peguen.
Mezclá los ingredientes húmedos en un bowl grande, combiná la taza de puré de manzana con la miel (o sirope de agave) y los dos huevos. Batí bien hasta que la mezcla esté homogénea.
Agregá la harina integral o de avena, el polvo de hornear, la ralladura de limón y la pizca de sal. Mezclá con espátula o cuchara de madera hasta formar una masa suave. Si está muy pegajosa, podés sumar una cucharada extra de harina.
Con ayuda de una cuchara, tomá porciones de masa y colocalas sobre la bandeja, dejando espacio entre cada una. Si querés, podés aplastarlas un poco para darles forma más pareja.
Horneá durante 12 a 15 minutos, o hasta que los bordes estén apenas dorados. No te excedas con el tiempo para que queden tiernas por dentro.

Galletas de limón. Fuente: (Instagram)
Dejalas enfriar unos minutos sobre una rejilla antes de servir. ¡Y listo! Ya tenés unas galletitas caseras y muy livianas para disfrutar.