Con el fin de semana llega el tiempo libre en el cual se puede dar espacio a la cocina que no tiene en medio de la rutina diaria. Es el momento para agasajarte a vos o a unas visitas con una elaboración ideal para las tardes de mates: unas galletas de limón.
Para que de esta receta nadie se quede afuera hay que hacerla sin gluten ni ninguno de los conservantes que puedan dañar el organismo, por lo cual usaremos únicamente los que son buenos para la salud. Otro de los secretos es que no se necesitará medidor, ya que el mismo será reemplazado con diferentes tamaños de cucharas. Indudablemente, se trata de unas galletas de limón especiales.

La ralladura del limón es la base del sabor.
Los ingredientes para estos bocaditos son: 10 cdas. de harina de arroz, 4 cdas. de harina de coco, 4 cdas. de fécula de mandioca, 5 cdas. de azúcar orgánico, 2 cdas. de semillas de chía, ½ cdita. de cúrcuma, 1 cdita. de polvo para hornear, ralladura de 2 limones, 2 cdas. de jugo de limón,7 cdas. de leche vegetal y, especialmente, 4 cdas de aceite de oliva que le terminará de dar el sabor.
La preparación se basa en llenar un bol con todos los ingredientes y mezclarlos con fuerza usando la cuchara hasta que se forme un arenado. En ese punto será el momento de seguir el proceso con la mano. Cuando la masa quede consistente la vas a sacar y te vas a disponer a formar pelotitas con los dedos (se presume que debe haber cerca de cuarenta). Tras eso, mandarás las galletas de limón a una plancha.

El aceite de oliva es muy saludable y aporta una variante en el gusto.
El momento del horno
Antes de mandarlas al horno, el consejo es que con un tenedor se las aplaste un poco para que terminen de tomar la forma deseada. Por otro lado, se le puede agregar un poco más de azúcar orgánico arriba, con una intención más decorativa como paso previo a cocinar las galletas de limón.

Las galletas son ideales para el mate. Fuente (Instagram @pablomartinchef)
Ahora sí, con el horno en potencia moderada, se lo deja durante 15 minutos. Al sacarlo vas a ver el color particular que tiene, evidenciando que el aceite de oliva hizo lo suyo, algo que también se logrará percibir cuando se las pruebe. Un manjar.