Hay veces en las que tenemos en casa una varilla de pan y no sabemos cómo darle un giro distinto para que no termine siendo “lo de siempre”. Con un poco de imaginación y algunos ingredientes básicos, ese pan puede transformarse en una preparación caliente, crocante y muy sabrosa, ideal para una cena rápida, un picoteo diferente o incluso para sorprender en una reunión.
Esta receta aprovecha al máximo la textura del pan, que al hornearse queda dorado por fuera y tierno por dentro, combinado con un relleno cremoso y lleno de sabor. Con huevos, condimentos y un toque de queso gratinado, vas a obtener un resultado digno de los paladares más exigentes. Además, es una preparación económica y muy versátil, que podés adaptar con los ingredientes que tengas a mano.

Transformá esto.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta con varilla de pan son los siguientes:
1 varilla de pan (tipo baguette o flauta)
2 huevos
1 cucharadita de mostaza
1 cebolla de verdeo picada fina
Sal y pimienta a gusto
50 g de queso rallado o en hebras.

Derretí el queso.
Lo primero que tenés que hacer en esta preparación es cortar la varilla de pan a lo largo, sin llegar a separar las mitades. Ahuecá con cuidado retirando parte de la miga, que vas a usar después para el relleno.
En un bowl, batí los huevos con la mostaza, sal y pimienta. Sumá la cebolla de verdeo y las migas del pan desmenuzadas, integrando bien hasta lograr una mezcla cremosa.

Queda muy rico.
Rellená el interior del pan con esta preparación, distribuyéndola de manera pareja. Cubrí con el queso rallado o en hebras por encima para lograr un gratinado crocante. Llevá al horno precalentado a 180 °C durante 15 a 20 minutos, hasta que el pan esté dorado y el relleno firme.
Retirá, dejá reposar unos minutos y serví en rodajas para compartir. Con esta receta, vas a convertir una simple varilla de pan en un plato irresistible, fácil de preparar y perfecto para acompañar cualquier ocasión.