El crecimiento acelerado de Vaca Muerta dejó en evidencia que la infraestructura vial no logra acompañar el ritmo de expansión. En la región de Neuquén y el Alto Valle, las rutas principales funcionan al límite, con niveles de tránsito que superan ampliamente su capacidad original.
Vaca Muerta impulsa una dinámica económica, demográfica y logística que multiplica la circulación diaria. Por el corredor que conecta Neuquén capital con Cipolletti, a través de la Ruta Nacional 22, circulan más de 100.000 vehículos por día, con una presencia cada vez mayor de camiones vinculados a la industria petrolera. A esto se suma la Ruta Provincial 7, camino clave hacia Añelo.

Vaca Muerta dejó en evidencia que la infraestructura vial no logra acompañar el ritmo de expansión. Fuente: (X)
Según publica ADN Sur, el crecimiento del parque automotor, que ya supera las 700.000 unidades en la provincia, y el aumento de la población, impulsado por la migración laboral, generan una presión constante sobre accesos y rutas que no fueron ampliadas a tiempo. En horarios pico, moverse por la zona se vuelve una tarea compleja, con demoras que afectan tanto a trabajadores como a empresas.
Las complicaciones se intensifican por las propias obras en marcha. Aunque apuntan a mejorar la circulación a futuro, hoy generan embotellamientos y desvíos. Uno de los puntos más críticos es la rotonda de Casimiro Gómez, donde confluyen tránsito urbano e industrial. Allí se proyecta un puente elevado para ordenar los flujos, en una zona atravesada por camiones que entran y salen de Vaca Muerta de manera constante.

El parque automotor ya supera las 700.000 unidades en Neuquén. Fuente: (X)
Otro foco de congestión es el Acceso Norte de la capital neuquina, donde ya avanzan obras para construir pasos elevados. En paralelo, la transformación de la Avenida Mosconi busca duplicar la capacidad de circulación y mejorar el drenaje pluvial.
Del lado de Río Negro, sectores como Puente 83, sobre la Ruta 22 en Cipolletti, siguen siendo puntos críticos para el tránsito interprovincial. A esto se suma la ruta provincial 65, donde las mejoras en curso todavía no logran aliviar el flujo.
En Río Negro, sectores como Puente 83 siguen siendo puntos críticos para el tránsito interprovincial. Fuente: (X)
El impacto de Vaca Muerta también se mide en la escala del tránsito. Cada pozo requiere entre 1.000 y 1.500 viajes de camión, lo que genera un desgaste acelerado de la infraestructura y complica la convivencia con el tránsito urbano. En este contexto, proyectos como el bypass de Añelo buscan desviar el transporte pesado fuera del casco urbano.