A veces conseguir el tipo de pan específico para una receta puede ser complicado e incluso podría llevar más tiempo del pensado si no hay en el mercado cercano a casa. Por eso, es recomendable tener a mano una receta exprés que pueda ayudar en momentos de apuro, como la de la ciabatta, para que este factor no sea un impedimento a la hora de querer comer un rico plato.
Elaborar esta variedad de pan llevará poco tiempo y será un gran complemento cuando se quiera preparar un sándwich casero. Además, esta receta de ciabatta no necesita muchos ingredientes y su masa se realiza en sencillos pasos, por lo que no es preciso tener amplios conocimientos en el mundo de la panadería.

Este pan se hace en sencillos pasos.
Para hacer ciabatta hay que tener:
500 g de harina 0000.
275 ml de agua.
50 g de aceite de oliva.
10 g de sal.
10 g de levadura seca o 20 g de la fresca.
Morrón verde y rojo.
Tomillo fresco.

Se debe amasar de manera envolvente.
El primer paso es colocar en un bowl la harina, el agua, el aceite, la levadura diluida en un poco de agua y la sal; luego, mezclar bien todos los ingredientes hasta crear una masa.
Cuando tenga esa consistencia, se lleva la preparación a una superficie plana con bastante harina y se termina de amasar con movimientos envolventes. Una vez que esté lista, se divide en dos porciones y se les da forma de rectángulo. Se tapan con un paño y se deja reposar hasta que dupliquen su tamaño. En este punto se pueden volver a cortar, siempre de forma rectangular.

El pan se puede condimentar con pedazos de morrón.
Se añaden los morrones picados en trozos, puede ser uno solo de un color o mezclado, y el tomillo. Llevar a un horno precalentado a 180 °C por 15 minutos y listo, ya estarán listos para servir.
Este tipo de pan se puede complementar con diferentes fiambres e incluso hay quienes le añaden salsas, como la que tiene base de tomate, para colocar como aperitivo en la mesa. Si se desea guardar algunas porciones, es importante dejarlas en un recipiente tapado para evitar que se humedezcan.