A punto de que inicie el invierno, lo cierto es que la salud es un tema que no deberías olvidarte mediante el seguimiento de una alimentación sana y la práctica de actividad física para la tonificación de brazos, piernas y abdomen.
En el caso de algunas mujeres, son las extremidades superiores uno de los objetivos más difíciles de alcanzar, como consecuencia de la flacidez, aumento de peso u otros factores.

Tonificá los brazos con una rutina de ejercicios desde casa.
Pero no te preocupes que aquí te desafiamos a ponerte en forma con unos brazos sin "alas de murciélago". Sin que gastes dinero en productos o en el gimnasio, es una rutina de sencillos, pero infalibles ejercicios con la que conseguirás notables resultados.
Con apenas 5 ejercicios que podés incorporar en tu jornada diaria, te enseñamos cómo harás para lograrlo y adelantarte al verano. ¿De qué se trata?

Hacé las flexiones de diamante como parte de las actividades para marcar las extremidades superiores.
En primer lugar, son los fondos de tríceps en una silla o banco con los que iniciarás para que trabajes los músculos desde diferentes ángulos. Para realizarlo, utilizaremos una silla o banco sobre la que nos apoyaremos. A continuación, nos sentamos en el borde, los brazos para atrás y las palmas de las manos apoyadas.
Con la postura correcta, los codos quedan hacia atrás y los brazos casi pegados al tronco. Ahora estiramos las piernas hacia delante y el glúteo lo sacamos de la silla, con la intención de que solo apoyes las palmas de las manos y talones.

Así es la patada de tríceps.
Las flexiones en diamante es otra actividad ideal para brazos marcados. Considerada como una variante de las flexiones de pectoral. En este caso, las manos van unidas por los dedos pulgares e índices con el desafío de que formes un diamante.
Una vez que lograste esta forma, apoyamos toda la palma en el suelo que quedará a la altura del pecho. Recordá que tu cuerpo debe quedar recto y solo apoyado por las manos y las puntas de los pies para que trabajes la tensión en los tríceps.
El tercero de los ejercicios para una rutina de brazos es la patada de tríceps. Con una silla, como en el primer ejercicio, nos apoyaremos y trabajaremos con una mancuerna o botella llena de agua o arena. Con los elementos listos, nos ubicamos de frente a la silla, con una mano apoyada en el asiento, recordá inclinar el tronco hacia delante, la espalda recta y la pierna del lado del brazo apoyado en la silla y la otra estirada hacia atrás. Luego, con el brazo libre, hacemos una especie de patada hacia atrás, pero con el brazo.

La extensión de tríceps es uno de los sencillos ejercicios que podés realizar en la pared.
Además, es la extensión de tríceps en la pared otra de las fórmulas para tus brazos tonificados. Solo necesitamos una pared sobre la que nos apoyaremos con las palmas de las manos apoyadas para abajo a la altura de la cara, paralelas y separadas con la meta de que los brazos queden pegados al tronco. Ahora el cuerpo estará estirado y solo nos apoyaremos por las puntas de los pies.
Finalmente, es la sentadilla con contracción de tríceps con toalla. Efectivo y con múltiples beneficios, combina dos movimientos porque es una sentadilla con contracción de tríceps con una toalla en la que nos agarraremos con ambas manos fuertemente.

La sentadilla con contracción de tríceps es uno de los ejercicios que tiene múltiples beneficios.
Nos colocamos de pie en forma paralela a la altura de las caderas con la espalda recta y la mirada al frente. Las manos en la toalla con las palmas para abajo y los brazos doblamos hacia arriba. Una vez lograda la postura, haremos una sentadilla levantando los glúteos hacia atrás sin que arquees la espalda.