Si te gusta ser una persona saludable, que tiene buena energía y cada vez nota que sus músculos crecen, esta nota es para vos porque te vamos a compartir una rutina corta de ejercicios que podés hacer en un gimnasio, parque, plaza o en algún espacio de tu casa.
Hay ciertos factores que afectan nuestro estado físico, como la mala alimentación, el sedentarismo, la falta de actividad física y el propio envejecimiento. Con esta rutina vas a potenciar la zona de brazos, específicamente la de tríceps, que muchas veces notamos algo 'débiles' o 'frágiles'. Seguí este paso a paso porque te va a beneficiar muchísimo.

Flexiones cerradas.
Esta técnica es muy fácil de hacer: te vas a colocar boca abajo y apoyando las manos en el piso, una muy cerca de la otra, es decir, con el agarre bien cerrado, mantené el cuerpo recto con la espalda alineada al tronco y bajá haciendo la flexión. Luego, volvés a la posición inicial. Te recomendamos contraer el abdomen y flexionar los codos hasta que tu pecho se acerque al suelo.

Vuelos laterales.
Los vuelos laterales son unos de los ejercicios más conocidos para fortalecer la zona de brazos, especialmente tríceps. Vas a necesitar dos mancuernas o pesas chicas y, estando parada con espalda derecha, llevá los brazos hacia los costados generando la apertura a la altura de tus hombros y volvé a posición inicial.

Tríceps inclinado.
Esta técnica consiste en estar de pie, con las rodillas flexionadas y llevar el torso hacia adelante (como te mostramos en la imagen), sosteniendo una mancuerna o pesa en un brazo y lo llevás hacia atrás estirándolo por completo. Al volver, se formará un ángulo de 90 grados.

Tríceps.
A esta opción de técnica de tríceps podés hacerla estando parada, pero con la espalda bien derecha. La idea es sostener con tus dos manos una mancuerna o pesa y llevarla hacia atrás por encima de tu cabeza. Una vez que logres hacer este paso, vas a elevar la pesa en dirección al cielo y bajás, pero siempre manteniendo la concentración y técnica.

Fondos de brazos.
El último ejercicio es el famoso 'fondo', el cual solamente requiere de una silla, mesa, sillón o banco del que puedas sostenerte. Apoyá tus dos manos sobre este, estirá las piernas hacia adelante y, manteniendo el equilibrio y el cuerpo en el aire, flexioná los brazos y volvé a subir.