A veces, cuando comenzamos un proceso de cambio de hábitos, no pensamos en el bienestar de la piel tanto como en el aspecto físico corporal, como el peso en la balanza o la masa muscular. Sin embargo, la alimentación y los hábitos que llevemos a cabo influirán, de manera positiva o negativa, en nuestra piel, como puede suceder con el acné.
Té verde: antioxidantes
En el caso de las infusiones, sobre todo el té verde o algún concentrado de hierbas que lo incluya, puede beneficiar mucho a tu piel. Este té contiene antioxidantes llamados "catequinas", que ayudan a reducir la inflamación y a disminuir la producción de sebo en la piel. En vez de tomar mucho café o mate en bombilla, comenzá a incluir este té en tus mañanas y tardes.

Té verde.
Frutas y verduras
En el caso del consumo de frutas y verduras, debe ser a diario para obtener todos los antioxidantes que aportan, sobre todo las zanahorias, tomates, espinacas. Los antioxidantes combaten los radicales libres que pueden contribuir al acné.

Frutas y verduras.
Hidratación
Como seguro ya leíste en todos lados y quizás aún no logras aplicarlo del todo, el agua es fundamental en todo proceso. La piel es la que más sale beneficiada, ya que ayuda a eliminar toxinas y a mantenerla hidratada.

Agua.
Hábitos para poner en práctica
Disminuí los lácteos
Aunque seas muy fanático de este tipo de alimentos como el queso, el yogur, la manteca o la leche, debes saber que estos pueden perjudicar tu piel debido a las hormonas que están presentes en la leche de origen animal.

Lácteos

Harinas y azúcares.
Evitá azúcares y harinas
Todos los alimentos que están cargados de azúcar o que sean procesados, pueden elevar los niveles de insulina y generar sebo, lo que agravará el acné de la piel. En cuanto a los refinados, como las facturas, pan, pastas o tortas, van a elevar el nivel de azúcar en sangre y esto puede aumentar la producción de sebo.