El Bulgogi es uno de los platos más característicos de la cocina coreana, que consiste en una técnica especial para marinar la carne y resaltar sus sabores. Debido a que el ingrediente principal es esta proteína, los coreanos disfrutan mucho de este tipo de recetas, ya que su dieta diaria no tiene muchos platos con carne, por lo que es una ocasión en la que aprovechan de estas combinaciones.
Otro punto que caracteriza a este plato es que a la hora de servirlo se hace en una superficie caliente, y en caso de que los trozos sean muy grandes, se cortan con una tijera especial para cocina. Debido a eso, el Bulgogi también es uno de los platos favoritos de los extranjeros, ya que es una manera única de experimentar un poco de la cultura gastronómica del país asiático.

Este plato tiene un marinado especial.
Los ingredientes para hacer Bulgogi en casa son:
700 g de carne de su preferencia
1/2 pera
2 cda salsa de soja
2 cda aceite de sésamo
3 dientes ajo
1 cda de jengibre fresco rallado
1 cda de pasta de gochujang
2 cdas de azúcar moreno
1 cda aceite vegetal
1 cebolla de verdeo
Semillas de sésamo

El Bulgogi se puede ser en una plancha caliente.
Para hacer Bulgogi, primero hay que enfriar la carne, ya que así será más sencillo cortarla en tiras finas. Este procedimiento puede demorar unos 30 minutos. Luego, en un bowl se agrega la pera troceada, los dientes de ajo picados en trozos finos, el jengibre y el gochujang que, en caso de no quererlo muy picante, se debe añadir muy poco a la preparación.
Se mezcla para integrar bien todos los ingredientes. Después, se incorpora la salsa de soja, el aceite de sésamo y el azúcar morena. No es necesario mezclarlo, por lo que se puede añadir la carne troceada y se cubre bien con toda la preparación.

El Bulgogi se puede decorar con cebolla de verdeo y semillas de sésamo.
Cuando esté listo, se tapa y se deja marinar un mínimo de dos horas y un máximo de dos días. En caso de que se tome el tiempo más largo, se puede revolver ocasionalmente. Transcurrido el periodo de marinado, se prepara un sartén, preferiblemente de hierro, con un chorrito de aceite a fuego medio alto. Se deja cocinar por unos minutos, hasta que esté sellado y se lleva directamente al plato para servirlo. Como decoración, se agregan trozos de cebolla de verdeo y semillas de sésamo.