Uno de los platos que siempre están presentes en nuestras casas, especialmente en épocas de mucho calor ya que son muy frescas, son las ensaladas. Lo que sucede es que muchas de éstas no están muy bien armadas, porque muchos pensamos que complementando el tomate con la lechuga o la cebolla, la ensalada es muy saludable, pero esto no es tan así. Hay ciertas claves que vamos a darte para que aprendas a hacerlas más completas y sobre todo proteicas para que te aporten nutrición.
Sumá proteína
Cuando armamos nuestras ensaladas, a veces 'descuidamos' la proteína, un nutriente esencial que necesitamos en todos nuestros platos del día para la saciedad, energía y control de peso, además de muchos beneficios que ésta te da. Podes sumar garbanzos, lentejas, porotos, pedazos de carne de vaca, pollo o pescado, incluso atún.

Sumá proteína.
Sumá frutos secos
Fibra y proteína vegetal también podes encontrar en los frutos secos, desde nueces, almendras, maní, castañas de cajú, entre otros que podes tener en cuenta a la hora de sumar ingredientes para tu ensalada favorita. Podes armar una opción con lechuga, frutos secos, tomates, trozos de pollo, huevo picado y zanahoria rallada, y te va a encantar la combinación.

Con frutos secos.

Sumá carbohidratos complejos.
Sumá carbohidratos complejos
Dentro de este grupo está la espinaca, el brócoli, la quinoa y el maíz por ejemplo, y también podes sumarlos para que recibas antioxidantes y propiedades que solo ellos tienen. En vez de recurrir siempre al arroz común o fideos (carbohidrato simple porque te elevan la energía, pero al rato ya tenes hambre de nuevo y aumentan la glucosa en sangre), elegí la quinoa por ejemplo, que además de ser muy rica, es buenísima en proteínas, fibra, vitaminas y minerales, en aminoácidos y omega 6.
Hay ciertos cereales también que podes sumar a las ensaladas como el que no tiene azúcar, los palitos de fibra, la quinoa pop.