Hay postres que son pura elegancia, y el cheesecake estilo New York es uno de ellos. Su textura cremosa, su sabor suave con un toque cítrico y esa base crocante de galletitas lo convierten en una delicia universal.
El cheesecake es ideal para ocasiones especiales, pero tiene una preparación tan fácil de preparar que también puede alegrar una tarde cualquiera, este clásico americano conquistó el mundo con su receta caracterizada por un equilibrio perfecto. dulce, fresco y con una consistencia que se derrite en la boca.

Un postre clásico americano que podés preparar paso a paso sin complicaciones.
Aunque suene sofisticado, la realidad es que con pocos ingredientes y un poco de paciencia podés hacerlo en casa y sentirte como en una pastelería de película hollywoodense.
En esta nota de Minuto Neuquén te vamos a contar cómo preparar el paso a paso para lograr el auténtico cheesecake con sabor neoyorquino. Seguí el procedimiento y enamorate de este sabor tan icónico.

Ideal para meriendas, celebraciones o cualquier ocasión especial que merezca un dulce de lujo.
Vas a necesitar:
200 g de galletitas de vainilla o chocolate
100 g de manteca derretida
800 g de queso crema firme
2 huevos
150 ml de crema de leche
125 g de azúcar
1 cucharada de maicena
1 cucharadita de esencia de vainilla
Ralladura y jugo de limón (una cucharadita de cada uno)
400 g de frutos rojos
75 g de azúcar
1 cucharadita de jugo de limón

Base crocante, relleno suave y un toque cítrico: el equilibrio perfecto en cada bocado.
Paso a paso
Procesar las galletitas y mezclar con la manteca derretida hasta formar una base húmeda. Presionar en el fondo de un molde desmontable y llevar a la heladera unos 15 minutos.
En un bol, mezclar el queso crema con el azúcar, los huevos, la crema de leche, la maicena, la vainilla y el toque de limón. Integrar bien hasta obtener una mezcla lisa y sin grumos.
Volcar la mezcla sobre la base fría y cocinar en horno suave (160 °C) durante 50 a 60 minutos. Dejar enfriar en el horno apagado con la puerta entreabierta para evitar que se agriete.
Para la cobertura, cocinar los frutos rojos con el azúcar y el jugo de limón hasta formar una salsa espesa. Dejar enfriar antes de colocar sobre el cheesecake.
Llevar a la heladera por unas horas antes de servir.