Entre los aperitivos más sencillos de hacer y que son conocidos por su rico sabor están las papas rellenas, una preparación que también sirve como complemento del plato principal. Incluso, algunos prefieren servirla como entrada. Debido a eso, se prepara en sencillos pasos.
Para hacer las papas rellenas no se necesitan demasiados ingredientes, ni aplicar técnicas especiales. Por eso, es una receta ideal para sorprender a los comensales y personalizar con elementos como el queso, que le darán una consistencia más crujiente a la preparación.

La receta rinde para varias porciones.
Los ingredientes para hacer papa rellena son:
1 kg de papa
3 choclos
2 cebollas
1 puerro
40 g manteca
2 cdas. soperas de harina
500 ml de leche
Sal, pimienta, nuez moscada
100 g muzzarella
Queso rallado opcional
El primer paso para hacer la papa rellena consiste en limpiar bien la papa y quitarle toda la tierra que pueda tener en la cáscara. Una vez esté listo, se agregan a una olla con la cantidad suficiente de agua para que las cubra y se dejan cocinar hasta que comiencen a ablandar.

A la papa se le quita el centro para rellenarla.
Mientras, al choclo se le retiran las hojas y se pica a la mitad para colocarlo en una olla y dejarlo hervir. Se tapa y se deja cocinar hasta que el amarillo de su grano se vuelva más intenso. Cuando llegue a ese tono, se retira del agua y se desgrana con ayuda de un cuchillo.
Luego, la cebolla se pica en juliana y el puerro en trozos pequeños. En una olla, se añade la manteca y se deja que se derrita. Cuando esté listo, se agregan estas dos verduras y se sofríen por unos minutos. En este paso, se debe condimentar la preparación.

La preparación es ideal para servir como aperitivo.
Se añade el choclo y las cucharadas de harina y se mezcla bien con el resto de las verduras. Luego, se incorpora la leche y se bate todo hasta formar una especie de crema. Se vuelve a condimentar en caso de que sea necesario. Para el armado, se corta uno de los laterales de la papa y se quita parte del centro para añadir el relleno.
En una fuente para horno, previamente engrasada, se colocan todas las porciones y se añade una cobertura con el queso de tu preferencia. Se deja cocinar unos 10 minutos a 180 °C o hasta que el queso esté gratinado y luego estará listo para servir.