Cuando hacemos ejercicios, ya sea en casa o en un gimnasio, muchas veces desconocemos qué tipo de rutinas podemos hacer o para qué las estamos haciendo. Si estás buscando mejorar la masa muscular y la energía, además de una buena alimentación, suplementación, buen descanso y consumo de agua, los ejercicios que deberías realizar son de fuerza, complementándolos con lo aeróbico, pero dándole más foco a lo primero. Tomá nota de estos datos porque te van a servir muchísimo.

Seguí estos consejos.
Este tipo de ejercicios trabajan la resistencia para contraer los músculos, ayudando a aumentar tanto la fuerza como el tamaño de los mismos. Las flexiones de brazos, remo con mancuernas, press banca, prensa (piernas), dominadas, planchas o elevaciones de hombros son algunos de los ejercicios de fuerza que podés hacer y que van a potenciar el cuerpo, llevándolo a otro nivel.
Para realizar ejercicios de fuerza, podés usar: bandas elásticas de resistencia, máquinas de pesas, mancuernas o tu propio peso.

Hacé ejercicios de fuerza.
El hecho de que hagas ejercicios de fuerza hará que aumentes la masa muscular, mientras que si prestás más atención a lo aeróbico, hará lo contrario, que la pierdas. Cuando haces fuerza, estás ejercitando especialmente esa masa muscular, y ese estímulo permanecerá durante 24 a 48 horas posteriores al entrenamiento. Por eso, es importante que siempre realices ejercicios que estimulen el músculo.

Trabajá bien los músculos de esta forma.
Si haces alguna clase de GAP o funcional, tratá de levantar buen peso para estimular esta parte. No elijas pesas livianas; por el contrario, usá un peso adecuado para trabajar mejor la zona. En caso que hagas aeróbico después de haber hecho musculación, no hay problema. Es mejor que lo hagas después y no antes de hacer musculación, porque si lo hacés primero, estarás usando toda la energía en esos ejercicios y no la aprovecharás para formar la masa muscular.