Las talitas de queso son un clásico irresistible que nunca falla en una picada. Con ingredientes simples y un paso a paso muy fácil, esta preparación es ideal para compartir con amigos en reuniones o juntadas informales. El toque del queso reggianito y la cebolla de verdeo las convierte en una opción sabrosa y con personalidad.

Amasá la mezcla con cebolla de verdeo y queso rallado, y dejala descansar antes de estirarla
Para hacer estas talitas de queso, vas a necesitar: 250 gramos de harina 0000, 5 gramos de sal, 60 gramos de queso reggianito rallado, 2 cebollas de verdeo picadas, 6 cucharadas de aceite de oliva y 125 gramos de agua. Primero vas a colocar todos los ingredientes en un bowl, mezclá todos los ingredientes hasta formar una masa. Dejala descansar 20 minutos, estirala en forma rectangular hasta que tenga un espesor de cuatro milímetros. Espolvoreá más queso encima y pasá el palote para que se adhiera. Cortá en tiras, acomodalas en una placa y hornealas a 180 grados durante 15 a 20 minutos, hasta que estén doradas y crocantes.

Tiras cortadas sobre la placa, listas para ir al horno y convertirse en crocantes talitas de queso caseras
Estas talitas de queso salen crocantes, doraditas y perfectas para acompañar cualquier tabla. Una receta casera que se prepara en pocos pasos y te deja bien con todos. Es ideal para quienes buscan sumar algo sabroso sin complicarse. Guardate esta receta porque seguro la vas a hacer para acompañar tus picadas los fines de semana con amigos y familia.

lo_detete. Fuente: (Instagram)
Chips de batata crocantes: la alternativa dulce y salada que todos van a querer probar
Por otro lado, si querés sumar una opción original y más liviana a tu próxima picada, estos chips de batata al horno son ideales. Son crujientes, fáciles de hacer y se preparan con muy pocos ingredientes. Perfectos para quienes buscan algo distinto, pero igual de rico que los clásicos snacks.
Para prepararlos, vas a necesitar: dos batatas medianas, una cucharada de aceite de oliva, sal fina a gusto y, si querés, pimentón dulce o picante para darle un toque extra. Pelá las batatas y cortalas en rodajas bien finitas (podés usar una mandolina). Mezclalas con el aceite, la sal y el condimento elegido. Extendelas en una bandeja con papel manteca, sin que se superpongan, y hornealas a 180 grados durante 30 minutos, o hasta que estén doradas y crujientes.
Quedan geniales como acompañamiento o como entrada. Esta receta es una gran aliada para picadas más livianas o con opciones vegetarianas. Además, son tan ricas que no duran nada en la mesa.